12 de septiembre de 2026

KATMANDÚ. Doce días después de las devastadoras riadas que asolaron la cordillera del Himalaya, el balance conjunto de víctimas en Nepal y la región del Tíbet (China) se sitúa en 1.384 fallecidos, mientras los masivos operativos de emergencia continúan la búsqueda de más de 5.500 desaparecidos a ambos lados de la frontera.

Familias nepalíes celebran este miércoles ceremonias fúnebres simbólicas para “liberar” las almas de sus seres queridos desaparecidos tras el repentino y mortífero deslave que hace una semana engulló sus aldeas en la región del Himalaya fronteriza con China.

DEVIGHAT. Abhishek Sharma, de 16 años, salió de casa rumbo a la escuela cuando Devighat todavía era el pueblo que conocía, pero antes de que terminara la mañana regresaba corriendo por la misma carretera, con el agua atravesándole el camino y su abuelo cargado a la espalda, mientras la riada avanzaba sobre las viviendas que acababa de dejar atrás.

KATMANDÚ - Nepal elevó en la tarde del lunes a 939 la cifra de fallecidos tras la riada ocurrida el pasado miércoles en el norte y centro del país, al tiempo que la de desaparecidos disminuyó hasta los 3.925, según el último informe de la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).


Las autoridades de Nepal elevaron este domingo a 788 el número de muertos contabilizados, cifra que, junto a los 16 decesos reportados por China, colocan en 804 el saldo de fallecidos a ambos lados de la frontera tras la violenta riada del pasado miércoles.