El pago lo determinó el juez jubilado Richard A. Stone, quien actuó como árbitro en el litigio civil por la muerte de Emily Normandin-Parker, de 23 años.
El 12 de agosto de 2023, el conductor de Uber Vu Tran recogió a Normandin-Parker y a su amiga, Luna Moore, en un bar del condado de Orange, una zona vecina de Los Ángeles.
Moore comenzó a vomitar en el vehículo y Tran se detuvo en un área de seguridad sobre la autopista cercana a una salida.
Mientras Moore discutía con Tran por el pago de la limpieza del vehículo, Normandin-Parker salió del carro debido a su estado de embriaguez y se adentró en la vía, donde fue atropellada mortalmente, según información citada por CalMatters.
Los padres de Normandin-Parker y Moore demandaron a Tran y a la compañía Uber, quienes acordaron definir el litigio por medio de un arbitraje.
Uber alegó que no tenía responsabilidad debido a que Tran era un contratista independiente, como lo definió la Proposición 22 —una medida electoral de California aprobada por los votantes en 2020 que permite a las empresas clasificar a los conductores de aplicaciones como contratistas en lugar de empleados.
Pero en su decisión, Stone dejó claro que la compañía tenía responsabilidad al igual que Tran.
El árbitro concluyó que la zona donde fueron dejadas las jóvenes era un lugar "inseguro e ilegal" y concluyó que Tran pudo haber tomado una salida cercana y haberse detenido en un sitio seguro.
Además, el fallo recalcó que Tran sabía que las pasajeras estaban bajo los efectos del alcohol y que había discutido con Moore por una tarifa de limpieza antes de abandonarlas.
Los datos del GPS mostraron que Tran condujo cerca del cuerpo de Normandin-Parker antes de tomar la siguiente salida y llamar a Uber para reclamar la tarifa de limpieza, de acuerdo a documentos legales citados por ABC.
Stone otorgó 20 millones de dólares a cada uno de los padres de Normandin-Parker —Carol Normandin y Ken Parker— y 300.000 dólares a Moore.
