Brad Pitt, ataviado con una chaqueta azul, un pantalón gris marengo y unas zapatillas amarillo flúor, desprendió simpatía desde el minuto uno.
El público que esperaba, en algunos casos durante horas, ante la aparición del actor reaccionó con gritos de '¡Brad, Brad, Brad!' y peticiones de 'selfies'.
Bajo un sol radiante, Pitt atendió pacientemente y con una sonrisa las peticiones de sus admiradores, que quedaron encantados con la amabilidad de su estrella.
Después, el actor saludó al director del Festival, José Luis Rebordinos, y entró al hotel no sin antes enviar un beso a la multitud.
Brad Pitt presentará en el Festival de San Sebastián la película 'Heart of the Beast', de David Ayer, programada en la Sección Oficial fuera de concurso, aunque su proyección con el equipo de la película no será hasta el miércoles, por lo que el actor estadounidense tiene tiempo de sobra para hacer turismo.
Ya lo hizo en su anterior visita, en 2009, cuando aprovechó las últimas horas en San Sebastián para acudir a Chillida Leku, un museo al aire libre del escultor vasco Eduardo Chillida.
En esa visita, tomó una cantidad importante de fotos de las obras del artista, cuya familia le obsequió con tres libros del escultor editados en inglés.
