"El 'Domingo sin coches' permite a la gente experimentar de inmediato lo mucho más segura, fresca y saludable que es una calle sin tráfico, y les hace soñar con un futuro en el que esto sea más frecuente", dijo a la prensa local Els Van den Broeck, directora de Mobiel 21, una organización belga que promueve la movilidad inteligente y sostenible.
En el 'Domingo sin coches' se restringe durante la mayor parte de la jornada -el horario depende de cada municipalidad- el acceso de los vehículos motores a las localidades que se unen a la iniciativa, con la excepción del transporte público, taxis y vehículos de emergencia.
Para celebrar la ocasión, es común que se organicen mercados de segunda mano en las calles, así como espectáculos y actividades para todas las edades.
Elena, una joven española que vive en Bruselas, describió a EFE la "sensación de libertad" en este día, al poder ir en bici por calles dominadas por los coches el resto del año.
También consideró que el hecho de poder estar en la calle libremente devuelve la sensación de "comunidad" a los barrios, donde algunos vecinos sacan las mesas al exterior mientras otros se encuentran con amigos y familia para pasear y comer en los muchos puestos de comida callejeros o encontrar nuevas prendas de segunda mano.
El récord anterior de 53 municipios participantes se superó este año al alcanzar más de 70, según anticiparon medios locales. Esto se debe a que es el primer año que algunos municipios de la región francófona de Valonia se unen al 'Domingo sin coches' en el marco de la Semana Europea de la Movilidad.
"El hecho de que tantos municipios, y este año por primera vez tantos municipios valones, estén invirtiendo en esta iniciativa demuestra que el 'Domingo sin coches' se ha convertido en una cita ineludible en toda Bélgica", añadió Van den Broeck.
