Mecklemburgo-Antepomerania vota con suspense entre socialdemócratas y la ultraderecha

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Schwerin (Alemania), 20 sep (EFE).- Los votantes que se acercan este domingo a los centros electorales 41 y 42 de Schwerin, la capital del estado federado nororiental Mecklemburgo-Antepomerania, depositan sus papeletas con el suspense que ha marcado la campaña del Partido Socialdemócrata de la primera ministra regional, Manuela Schwesig, y la ultraderecha.

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"Es una carrera ajustada y está bien que así sea", dijo a EFE Kati, una mujer que ha venido con su familia a votar y que fuma un cigarrillo a las puertas del gimnasio reconvertido en colegio electoral a las afueras de Schwerin, en un barrio marcado por la austera estética de los edificios levantados en tiempos de la Alemania comunista.

"El SPD y la CDU (la Unión Cristianodemócrata) nos han llevado a la mierda, hablando en plata", señaló, al tiempo que dio a entender que había votado por otro partido con opciones de victoria: la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).

"Los políticos piensan en soluciones que luego tiene que pagar la gente de a pie, ya está bien", abundó Kati mientras su marido asentía.

El sentir de Kati lo compartía Jürgen, un hombre de 85 años que andaba apresurado al colegio electoral, aunque él manifestó que no votaría por AfD.

"Vivimos la peor situación que he vivido nunca", pero "AfD no va a cambiar porque se aprovecha del enfado de la gente", dijo Jürgen.

"Mientras tanto, el SPD ha perdido el voto de los trabajadores porque la robotización y la inteligencia artificial están eliminando a los trabajadores", dijo. Y la CDU, que reivindica la cristianodemocracia, se ha quedado anticuada, opina.

El jueves, el último sondeo publicado antes de la cita con las urnas por la cadena de televisión pública ZDF y a cargo del instituto demoscópico Forschungsgruppe Wahlen situó al SPD al frente, con un 37 %, un punto porcentual más que AfD, que había dominado las encuestas desde el verano de 2023.

En dicho sondeo, la CDU aparecía con un 6 %, un porcentaje que sería el peor resultado de la historia de la formación democristiana y que sitúa peligrosamente a los cristianodemócratas cerca de la barrera del 5 % necesario para lograr representación parlamentaria.

Al acudir a votar, tanto Schwesig como su principal rival de AfD, Erik-Leif Holm, mostraron su intención de querer gobernar.

"Hoy los ciudadanos han tomado una decisión sobre Mecklemburgo-Antepomerania. Son ellos quienes deciden, y eso es bueno y correcto, y nosotros aceptaremos esa decisión e intentaremos formar a partir de ella un gobierno estable", sostuvo Schwesig, que lleva los mandos del Ejecutivo en este estado federado báltico germano desde 2017.

El SPD domina la política de esta región nororiental de Alemania desde 1998, pero Holm y su AfD quieren desbancarlo del poder.

"Nuestro objetivo es convertirnos en la primera fuerza", afirmó Holm tras depositar su voto en el centro de la capital de Mecklemburgo-Antepomerania, donde disputa a Schwesig el escaño de la circunscripción Schwerin I.

"Existen opciones posibles que nos permiten formar Gobierno", enfatizó, sin aludir al cordón sanitario que le aplican los otros partidos salvo la izquierdista populista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), a la que las encuestas ven por debajo del 5 %.

Hans-Peter, otro jubilado que votó en el colegio electoral de las afueras de Schwerin reconoció que, aunque hacen falta cambios, está "satisfecho" con el Ejecutivo de Mecklemburgo-Antepomerania, y lamentó que el auge AfD se deba, a su entender, a los medios de comunicación y el tratamiento que dan a esa formación.

Además, "hay gente que vota a AfD para mandar un aviso a la CDU", señaló.

André, que espera con su perro a las puertas del gimnasio reconvertido en colegio electoral mientras vota su mujer, no dice a quien votó, pero criticó que se quiera cambiar la composición del Gobierno federal con la votación en Mecklemburgo-Antepomerania.

"Eso es un sinsentido", indicó a EFE este hombre, que pidió que se "respete lo que voten hoy" en Mecklemburgo-Antepomerania.