Sánchez asegura que el control de Marruecos falló en Ceuta y por eso pide respuestas

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Nueva York, 22 sep (EFE).- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo este martes que "está claro" que el mecanismo de control fronterizo de Marruecos falló en la entrada masiva de personas en Ceuta el pasado 30 de julio y, por eso, ha pedido a ese país respuestas y medidas.

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Sánchez se refirió a la situación en Ceuta en una entrevista en CNN con motivo de su participación en la apertura del nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

El jefe del Ejecutivo aseguró ser consciente de que el mundo está observando lo que pasa en Ceuta y garantizó que España demostrará que se puede garantizar la seguridad y el orden sin que ello vaya en detrimento de la dignidad humana.

"Estamos recuperando la normalidad en la ciudad de Ceuta y, al mismo tiempo, también estamos proporcionando el marco jurídico a aquellos migrantes que puedan tener derecho a protección internacional" subrayó.

Respecto a la actitud de Marruecos, destacó la relación muy positiva que ha habido entre los dos países durante su mandato, pero reconoció que su mecanismo de control fronterizo falló en este caso.

Por ello explicó que se ha pedido a ese país que tome las medidas necesarias para evitar que esto vuelva a ocurrir y que dé respuestas ante lo que pasó, igual que España está investigando también lo sucedido.

Además, dejó claro que España necesita mantener una relación positiva con Marruecos, país al que señaló que hay que devolver a la mayoría de los migrantes que entraron en Ceuta.

Sánchez insistió en que los documentos desclasificados sobre lo que pasó demuestran que no había pruebas claras de que algo así iba a suceder.

El presidente del Gobierno lamentó la falta de solidaridad que ha tenido España por parte de algunos socios europeos ante la situación en Ceuta e insistió en que tanto esta ciudad como Melilla son frontera exterior de la UE.

Esa falta de solidaridad la contrastó con la que sí ha ofrecido España ante situaciones como la crisis migratoria en Lampedusa (Italia) o la polémica sobre Groenlandia, ya que Italia y Dinamarca han sido dos de los países críticos con la política de migración española.