La agencia de Naciones Unidas alertó además de que la crisis de desplazamiento en Haití se está extendiendo más allá de la capital, con casi el 80 % de los desplazados fuera de Puerto Príncipe, a medida que la violencia se extiende a otras zonas del país.
Es el caso del departamento costero noroccidental de Artibonite, considerado hasta hace un tiempo un refugio para familias que huían de otras partes del país, pero en el que los desplazamientos internos han aumentado un 16 % en los últimos tres meses.
Al mismo tiempo aumentan los desplazados por la violencia de bandas en la capital o en zonas aledañas, caso de la localidad de Kenscoff, en las afueras de Puerto Príncipe, donde ataques armados recientes, incendios de viviendas, secuestros y asesinatos han provocado la huida de unas 4.000 personas.
La OIM, que ha solicitado este año 60 millones de dólares para asistir a 6,4 millones de haitianos, advirtió además de la creciente presión en zonas en la frontera con República Dominicana.
Allí, las comunidades de acogida deben responder a la llegada de haitianos huidos de la violencia interna y al mismo tiempo al retorno de emigrantes y refugiados en el país vecino.
