“Pido seriamente al fiscal general del Estado, en su calidad de representante de los intereses generales (...) que persiga con firmeza y de acuerdo con la ley la cuestión de combatir las anomalías sociales y, en algunos casos, el libertinaje y la desnudez”, dijo el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei, según informó la agencia Mizan.
Eyei llamó a la Fiscalía a perseguir los casos de “libertinaje y desnudez”, en referencia a las mujeres que no llevan el velo islámico o no cubren su cuerpo con un sobretodo, “en cooperación y con la asistencia de los organismos policiales, de inteligencia y de las autoridades gubernamentales competentes”.
“Es necesario acabar con este estado de anomalía social y desnudez, pero con prudencia y criterio”, agregó el jefe del Poder Judicial, sin precisar qué tipo de medidas deberían adoptarse al respecto.
La orden se produce ante el aumento considerable del número de mujeres que salen a las calles de grandes ciudades como Teherán sin cubrirse el cabello o incluso con camisetas de manga corta, de tirantes y tops cortos, especialmente durante el último año.
Esta situación se ha dado como resultado de un movimiento de desobediencia civil femenina surgido tras la muerte de la joven Mahsa Amini en septiembre de 2022 después de ser detenida por la Policía de la Moral por no llevar correctamente puesto el hiyab.
La muerte de la joven kurda de 22 años provocó protestas de marcado carácter feminista bajo el lema “Mujer, Vida, Libertad”, que reclamaron el fin de la República Islámica y fueron duramente reprimidas por las autoridades, con un saldo de cientos de muertos y miles de detenidos, según organizaciones de derechos humanos.
Con el aumento del número de mujeres que desafiaban el hiyab obligatorio, el Gobierno anunció a finales de 2024 que no estaba aplicando las leyes que castigaban la falta de uso de velo y desde entonces se ha ido ganando libertad en la vestimenta femenina, símbolo innegociable hasta hace nada de la República Islámica fundada por el ayatolá Ruholá Jomeiní en 1979.
El 18 de septiembre se celebró en la capital iraní un maratón en el que participaron numerosas mujeres sin cubrirse el cabello, unas imágenes que se difundieron ampliamente en las redes sociales y que llevaron a la Fiscalía de Teherán a anunciar la apertura de un proceso judicial contra los organizadores de la carrera.
La nueva orden de Mohseni Eyei se suma a los recientes llamamientos de sectores conservadores para recuperar una aplicación más estricta de las normas de vestimenta.
