Decenas de alcaldes buscan una "reelección encubierta" en Perú, a pesar de su prohibición

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Lima, 30 sep (EFE).- En medio de críticas y polémicas, aunque también con la complacencia de gran parte de la ciudadanía y de las autoridades electorales, decenas de alcaldes buscan una "reelección encubierta", prohibida por la Constitución, en las elecciones regionales y municipales que se celebrarán este domingo en Perú.

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Aunque expertos aseguran que esta estrategia ha sido aceptada en diversas jurisdicciones del país en anteriores comicios, solo saltó al debate público en agosto pasado, cuando el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) permitió que el partido ultraderechista Renovación Popular continúe en carrera en Lima tras la renuncia por "razones personales", nunca explicadas, de su candidato a alcalde, Luis Rubio.

La lista de Renovación pasó a ser liderada con el excandidato presidencial Rafael López Aliaga como teniente alcalde (vicealcalde), a pesar de que este fue alcalde de la capital peruana hasta octubre del año pasado, cuando renunció para buscar la jefatura de Estado, lo que desató una lluvia de críticas por considerarse que buscaba una "reelección encubierta".

Medios locales revelaron pronto que decenas de alcaldes del país recurrían a la misma estrategia para eludir la prohibición constitucional, mientras que el JNE sigue sin pronunciarse sobre si un candidato a teniente alcalde elegido podrá asumir el cargo a pesar de haber ocupado la alcaldía en el período inmediato anterior.

El artículo 194 de la Constitución de Perú establece que los alcaldes y regidores son elegidos por un período de cuatro años y "no hay reelección inmediata para los alcaldes".

A pesar de ello, medios como la emisora RPP revelaron que habían identificado 62 casos de intento de "reelección encubierta" e incluso que en diez de ellos "existe además un vínculo familiar directo entre el candidato que renunció a la alcaldía y la autoridad que asciende automáticamente como primer regidor".

A su turno, la organización civil Instituto Aklla Perú publicó un informe sobre "la maniobra empleada por 135 alcaldes actuales que, impedidos de postular a la alcaldía", se inscribieron como candidatos a teniente alcalde en su circunscripción.

El instituto reportó que hasta el 8 de agosto pasado 67 candidatos a alcalde ya habían presentado su renuncia, "dejando en la práctica a los alcaldes actuales como los verdaderos candidatos a la alcaldía" y que, de los 135 casos totales, 35 tienen parentesco familiar directo, 30 pertenecen a la misma gestión municipal y 17 integran el concejo municipal vigente.

A pesar de estas denuncias, López Aliaga se ha mantenido al frente de la intención de voto para la alcaldía de Lima, con una ventaja de hasta 12 puntos sobre el derechista Carlos Bruce, el segundo en las preferencias, según los sondeos que solo se pudieron publicar por ley hasta el pasado domingo en Perú.

Mientras que López Aliaga rechaza que su candidatura busque una "reelección encubierta", muchos ciudadanos que lo apoyan dicen que es víctima de una campaña de sus opositores y que se debe dar prioridad a la continuidad de la gestión municipal.

A principios de septiembre pasado, el presidente del JNE, Roberto Burneo, también declaró que podía afirmar "tajantemente" que en Perú no hay "ninguna modalidad de reelección encubierta", pese a que en la publicidad electoral de su partido figura como si fuera él el candidato principal.

Más allá de la posición del máximo órgano electoral, el tema ha sido ampliamente discutido y cuestionado por expertos y juristas, como el expresidente del Tribunal Constitucional Víctor García Toma, quien consideró que "la reelección encubierta es una criollada" (actitud pícara u oportunista) de los candidatos.