Durante el congreso de los verdes celebrado en Brighton, en el sur de Inglaterra, clausurado anoche, el partido votó a favor de esta moción, que define al sionismo como una ideología que respalda "un Estado judío etno-nacionalista" y aboga por "un único Estado palestino democrático en toda la Palestina histórica".
"La manifestación real y material del sionismo ha sido la deshumanización, el desplazamiento, el despojo, la privación de derechos y la destrucción —históricos y continuos— de los palestinos", agrega el texto.
No obstante, Polanski no participó el domingo en la votación, que, según los medios, ha dividido a los altos cargos de la formación.
Tras la moción, el Ministerio de Exteriores de Israel ha prohibido la entrada al país a Polanski por considerar que la moción es un "texto claramente antisemita" que trasciende "los límites del debate político legítimo" y supone "una mancha en la historia" británica.
La iniciativa ha sido criticada por grupos judíos en el Reino Unido, que la calificaron como un "ataque a la comunidad judía".
"El sionismo es antirracismo; supone crear un refugio para los judíos en su antigua patria tras milenios de persecución fuera de ella", afirmaron en un comunicado la Junta de Diputados de los Judíos Británicos y el Consejo de Liderazgo Judío.
La moción, no obstante, prosperó con el apoyo de 1.022 frente a los 813 en contra.
Tras la votación, Lubna Speitan, miembro del Partido Verde e impulsora de la moción, dijo que sus defensores querían expresar su oposición a los "sistemas racistas de opresión. Nos mantenemos unidos contra todas las formas de racismo y discriminación, sin excepciones", añadió.
El pasado viernes, Polanski declaró que si el sionismo consiste en el desplazamiento del pueblo palestino, "entonces es claramente racista; y lo digo como líder judío de un partido político británico".
