Las autoridades locales indicaron que el ataque se produjo en un instituto religioso del distrito de Basaksehir en la metrópolis turca y que la agresora ha sido detenida, mientras que todas las víctimas, de entre diez y trece años, han sido hospitalizadas.
Desde el pasado abril diez escolares y tres profesores han muerto, y 42 personas han resultado heridas en tiroteos en centros escolares turcos.
Las autoridades han impuesto un veto informativo en todos los medios sobre este incidente, y las autoridades sólo han señalado que tanto la agresora como las víctimas son estudiantes de un Imam Hatip, un tipo de colegio de teología que fue equiparado al bachillerato tras una reforma legal del Gobierno islamista.
Desde el pasado marzo se han producido seis ataques violentos en centros educativos de Turquía.
El 14 de abril, en Sanliurfa, un estudiante armado con una escopeta hirió a 16 personas antes de morir por su propia mano.
El incidente más mortífero tuvo lugar en Kahramanmaraş el 15 de abril, cuando un estudiante usó el arma de su padre, que había llevado a la escuela, para matar a diez personas, incluido un profesor, y herir a otras trece.
El 22 de septiembre, un ataque similar en una escuela de Manisa dejó a once estudiantes heridos.
Más recientemente, el 28 de septiembre, un profesor murió en un tiroteo en el patio de un instituto en Osmaniye.
Una empresa turca ha provocado una polémica al anunciar la comercialización de mochilas antibalas para escolares.
