China rechaza pedido de UE de restringir la exportación de híbridos, según Financial Times

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Pekín, 8 oct (EFE).- China rechazó una solicitud de la Unión Europea (UE) para restringir voluntariamente sus crecientes exportaciones de automóviles híbridos al bloque, informó el miércoles el diario británico Financial Times (FT), en vísperas de la visita a Pekín del comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic.

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Uno de los objetivos del viaje de Sefcovic, que estará este jueves y viernes en la capital china para participar en la segunda ronda de consultas bilaterales sobre comercio e inversión, era que Pekín aceptase limitar sus exportaciones de vehículos híbridos a la UE a alrededor del 15 % del mercado comunitario, frente a más de un tercio en la actualidad.

Sin embargo, según diplomáticos familiarizados con el asunto y citados por el FT, funcionarios de la UE comunicaron el miércoles a los Estados miembro que China se había negado a esa petición.

El Ejecutivo comunitario estudia actualmente una "salvaguardia", una medida temporal de defensa comercial que podría aplicarse sin necesidad de probar un abuso de mercado y que permitiría a China exportar un número limitado de vehículos, mientras que el resto quedaría sujeto a aranceles adicionales "muy elevados".

El propósito del bloque es acordar una cantidad que China pueda aceptar en privado sin tomar represalias, con la desventaja de que también habría que aplicar esas mismas salvaguardias a socios comerciales como el Reino Unido, Corea del Sur y Japón.

Los funcionarios citados por el FT han advertido de que las consultas de esta semana en Pekín fracasarán si no se encuentra una solución al problema de los híbridos, lo que probablemente conducirá a un grave conflicto comercial.

El viaje de Sefcovic se produce además días después de la carta enviada a la Comisión Europea por el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, en la que instan a la UE a dotarse de nuevos instrumentos de protección frente a prácticas comerciales desleales de terceros países, especialmente China.

La UE insiste en que su relación económica con Pekín es insostenible por el déficit comercial anual de cerca de 360.000 millones de euros y la presión de sectores industriales chinos como los vehículos eléctricos, las baterías, los paneles solares o los productos químicos.

China rechaza esas acusaciones, niega que exista una sobrecapacidad estructural derivada de subsidios o de una demanda interna insuficiente y acusa a la UE de politizar las diferencias comerciales.