Sefcovic compareció ante la prensa tras dos días de reuniones con autoridades chinas en las que la Unión Europea (UE) y Pekín alcanzaron un "entendimiento compartido" para "moderar" las exportaciones chinas de vehículos híbridos e híbridos enchufables al mercado comunitario.
El comisario aseguró que ese entendimiento abre la posibilidad de recortar "en más de la mitad" esas exportaciones, aunque precisó que el cálculo se refiere a un escenario sin cambios y a un periodo de cuatro años.
Según Sefcovic, el acuerdo permitiría evitar la entrada en la UE de "varios millones" de vehículos chinos en ese periodo, una cifra que consideró "significativa" para la industria europea del automóvil.
El comisario no ofreció, sin embargo, más detalles sobre el mecanismo concreto que permitiría alcanzar esa reducción, al señalar que primero debe presentar los parámetros del entendimiento a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a los Estados miembros y a los líderes europeos, que lo examinarán en el Consejo Europeo de la próxima semana.
"Sabemos cuál es el resultado y sabemos cómo queremos llegar ahí", afirmó Sefcovic, quien sostuvo que el entendimiento se ha negociado "con gran detalle" y que Bruselas podrá comenzar a trabajar "lo antes posible" una vez reciba el aval político de los líderes.
Sefcovic defendió que la solución alcanzada es "justa", compatible con la Organización Mundial del Comercio (OMC) y fruto de una negociación con Pekín, una vía que calificó de "la mejor opción" para ambas partes en un momento de "turbulencias" en el comercio global.
El comisario también destacó el acuerdo por el que China seguirá facilitando, mediante un "canal verde", las licencias de exportación de tierras raras e imanes permanentes hacia Europa, con el objetivo de aportar más "transparencia" y "previsibilidad" a una cadena de suministro crítica para la industria europea.
Preguntado por si estos acuerdos bastan para evitar una guerra comercial, Sefcovic respondió que la UE "nunca" ha hablado de guerras comerciales y subrayó que el diálogo debe producir resultados, aunque añadió que, cuando no los produzca, Bruselas usará sus instrumentos para corregir desequilibrios.
El comisario dijo que volverá a abordar estos asuntos con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, en enero, y que ambas partes prevén celebrar en marzo, probablemente en Europa, una tercera ronda del mecanismo de consultas sobre comercio e inversión.
La visita de Sefcovic a Pekín se produjo en un momento de creciente presión europea para corregir el desequilibrio comercial con China, que Bruselas cifra en 359.800 millones de euros en 2025, y en medio de fricciones por la sobrecapacidad industrial china.
