Takaichi afirmó a última hora del viernes que Japón defiende el Estado de derecho y apoya a la CPI, la cual "desempeña un papel fundamental a este respecto". "Dichas medidas son incompatibles con esta postura, y Japón expresa su profunda preocupación", escribió en un mensaje publicado en su perfil de la red social X.
No obstante, indicó que Tokio seguirá colaborando con las autoridades estadounidenses y brindando el apoyo "necesario" al tribunal para que pueda desempeñar sus funciones, al tiempo que prometió mantener la comunicación con Akane y con otros países.
Al mismo tiempo, los ministros de Exteriores de Japón, Alemania, Francia y otros cinco países emitieron un comunicado conjunto para manifestar su rechazo a las sanciones, anunciadas en el mismo día en que el Nobel de la Paz fue otorgado a su exjueza Navi Pillay.
La decisión de Washington de incluir a la propia CPI en su régimen de sanciones, llega después de las medidas impuestas meses atrás contra 17 personas vinculadas a la institución, entre ellas jueces y fiscales.
Las nuevas sanciones implican, en principio, el bloqueo de bienes e intereses de la CPI en Estados Unidos o bajo control de ciudadanos y empresas estadounidenses, así como restricciones a las transacciones con la institución.
Trump firmó en febrero de 2025 una orden ejecutiva que abrió la puerta a sancionar a responsables de la CPI que participaran en investigaciones o procesos contra ciudadanos estadounidenses o de países aliados, y señaló expresamente las órdenes de arresto emitidas en noviembre de 2024 contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant.
