Hallan en Egipto dos estatuas que podrían pertenecer a Ramsés II tras aviso de ciudadano

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El Cairo, 14 oct (EFE).- El Ministerio de Turismo y Antigüedades egipcio ha descubierto dos estatuas colosales que podrían pertenecer al rey Ramsés II, así como un bloque de granito rosa con inscripciones jeroglíficas al norte de El Cairo, después de que un ciudadano informara a las autoridades sobre el hallazgo en su propiedad.

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El secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, Hisham al Leithy, explicó en un comunicado publicado en las últimas horas que el primer hallazgo se trata de una cabeza colosal que pertenece a una estatua del rey Ramsés II, de aproximadamente 1,60 metros de altura.

"El rey aparece representado con la doble corona, símbolo de la unificación del Alto y el Bajo Egipto. También se desenterraron los restos de la parte superior del pilar posterior de la estatua", se apunta en el comunicado, que indica que el tamaño de la cabeza descubierta sugiere que "la altura original de la estatua, incluyendo su base, era de unos 8,5 metros, lo que refleja su inmenso tamaño y su importancia artística".

El segundo hallazgo es la cabeza de una estatua real -aproximadamente de 2,40 metros de largo-, cuyos rasgos faciales se conservan nítidos y en buen estado, con similitudes a los de la primera estatua, según el ministerio, que aquí indicó que "se cree que perteneció a Ramsés II".

"Le faltan las piernas y la base. El rey aparece representado con el tocado real conocido como nemes, aunque le falta parte de la parte superior", se apunta en la nota.

El tercer hallazgo es un bloque de granito rosa, de unos 1,30 metros de largo, y que se encontraba a un metro al norte de la segunda estatua: "Presenta restos de inscripciones jeroglíficas, incluyendo dos títulos del rey Ramsés II: 'Nesu-Biti' (Rey del Alto y Bajo Egipto) -uno de los cinco títulos del protocolo real de los faraones en el Antiguo Egipto- y 'Sa-Ra' (Hijo de Ra)".

Al Leithy confirmó que las excavaciones y los estudios arqueológicos en el yacimiento continúan con el fin de "descubrir más elementos arqueológicos, estudiar la naturaleza de las piezas halladas y su relación entre sí y con el yacimiento, contribuyendo así a una comprensión más clara de las dos estatuas, la historia de la zona y su desarrollo arquitectónico durante los periodos del antiguo Egipto".

Este descubrimiento se produjo después de que un ciudadano, mientras trabajaba en su terreno frente a su casa en la aldea de Behbeit al Hegara, en la provincia de Gharbia, al norte de El Cairo, encontrara un bloque de piedra con inscripciones.

Inmediatamente informó a las autoridades arqueológicas pertinentes, quienes se desplazaron al lugar para realizar un examen preliminar que confirmó la importancia arqueológica del bloque.

El ministerio elogió la iniciativa del ciudadano al informar sobre el hallazgo del bloque arqueológico en su propiedad.

La zona de Behbeit al Hegara está considerada como uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del delta del Nilo, y es famosa por los restos de un templo monumental dedicado a la diosa Isis, así como por sus bloques de granito y elementos arquitectónicos, que reflejan la importancia religiosa y arquitectónica del lugar en el Antiguo Egipto.