Durante más de una semana, miles de joyabatecos, en su mayoría de la etnia Maya-Quiché y comerciantes y agricultores de profesión, se reúnen en el parque central para venerar a la que ellos consideran su protectora. Su benefactora.
También es menos conocida como “La Virgen del Tránsito”, en alusión a la dormición de la madre de Jesucristo antes de ser llevada en cuerpo y alma al cielo, según el dogma de la Iglesia católica promulgado en 1950 por el papa Pío XII.
Como cada año, el espectáculo que atrae todas las miradas de esta festividad es la Danza del Palo Volador, en donde los artistas se amarran de tobillos a un palo de más de 30 metros de altura frente a la iglesia católica del pueblo, también conocido como Santa María Joyabaj, y descienden dibujando círculos en el aire.
Este baile pagano, nacido en este pueblo, está basado en una historia del libro sagrado Maya-Quiché, el Popol Vuh, en la cual se relata la leyenda de los hermanos Jun Batz y Jun Ch'owen. Ambos fueron castigados por tratar de asesinar a los gemelos de cada uno, Hunahpú e Ixbalanque. Cuando fallaron en su intento, los dioses los convirtieron en monos.
Es por ello que ahora los “hermanos” bailan graciosamente mientras bajan desenrollando el lazo al ritmo de la música tradicional de Joyabaj (que significa entre piedras). Para elegir el palo desde el cual se realiza la danza, los bailadores y participantes hacen el ritual del Fuego Sagrado. En él le piden a la naturaleza que les provea con el árbol adecuado y después, entre decenas de hombres, lo trasladan al centro del parque.
Durante las tardes y noches de los 8 días que se conmemora a la Virgen, desde el 8 de agosto hasta hoy, se realizan conciertos al aire libre en el parque y se elige a la reina del municipio de entre las participantes de las diferentes aldeas y caseríos. Las bellezas más icónicas.
Todos los espectáculos comparten colores, bailes, trajes y máscaras mezclados con música contemporánea que los bailarines ejecutan casi a la perfección para el deleite y disfrute de los joyabatecos, que lo observan cuidadosamente.
La tradición de la “Danza del Palo Volador” también se realiza en otros municipios de Guatemala como Cubulco y Chichicastenango, aunque cada una se ejecuta con pequeñas variantes adecuando así las tradiciones propias de cada región. Joyabaj fue fundado alrededor del año 1549 como una de las reducciones o “pueblos de indios”, por los frailes dominicos del convento de Sacapulas.
