La denominación motivó además un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores, en el cual se aclaró que “no existe duda alguna acerca de la posición de Uruguay con respecto a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas ni sobre su denominación” y atribuye el error a “meras causas administrativas que ya han sido subsanadas”.
Por su parte, el embajador uruguayo en Buenos Aires, Guillermo Pomi, señaló al diario La República que “hay una posición clara del Uruguay” sobre la soberanía argentina y el nombre de las Islas Malvinas y aclaró que apenas se conoció el incidente “se hizo la corrección correspondiente”.
El nombre “Falklands” apareció en un documento oficial del 25 de junio de 2012, en el que se modificaron las jurisdicciones de las oficinas consulares del país para adecuarlas a las necesidades de los nacionales residentes en el exterior.
Uruguay respalda a Argentina en sus reclamos internacionalespor la soberanía sobre el archipiélago del Atlántico Sur, bajo ocupación de Gran Bretaña y por el cual Buenos Aires y Londres fueron a la guerra en 1982.