Monocultivo desplaza a pequeños productores, según estudio

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La organización Oxfam Internacional concluyó que el monocultivo está desplazando a los pequeños productores e indígenas, empobreciéndolos más, tras un estudio realizado en Paraguay, Colombia y Guatemala.

Oxfarm, especializado en la búsqueda a soluciones a la pobreza, publicó este miércolesun informe en el que destaca las consecuencias negativas del monocultivo para las comunidades más pobres del país.

Indica que los tres países sudamericanos, pese a tener sus respectivas diferencias, el fenómeno del cultivo mecanizado tiene un mismo efecto en estas naciones.

“Esta expansión de la agricultura, alentado por los gobiernos con incentivos e inversiones puntuales, está desplazando a las comunidades locales y sus medios de vida tradicionales. Incluso, cuando la tierra no se adquiere, los pequeños agricultores son prácticamente incapaces de coexistir con las grandes granjas industriales de carácter medioambiental y de la salud problemas asociados con el uso intensivo de agroquímicos”, indica parte del informe.

Añade que en Colombia la tierra asignada al campesinado en el marco de la reforma agraria fue a parar a manos de Cargill, más grande comerciante de productos básicos agrícolas del mundo.

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En tanto, en Guatemala los agricultores eran transformados en trabajadores de temporada con baja remuneración, en condiciones inseguras de trabajo, y sus comunidades eran convertidas en zonas de cultivo masivo de cereales, afectando así la seguridad alimentaria de los mismos.

“En Paraguay, la aplicación intensiva de pesticidas y herbicidas para el crecimiento de la soja está perjudicando la salud y medios de vida de las familias que viven cerca de las plantaciones”, asegura el estudio.

Afirma además que las declaraciones de directivos de multinacionales del sector rural sobre responsabilidad social a favor de las comunidades más carentes es simple “marketing”.

“Sus esfuerzos bien intencionados no logran compensar los problemas provocados por un modelo de producción que tiende a profundizar la concentración de la riqueza y la tierra, limita el acceso y el uso de los recursos, degradando el medio ambiente, daña a la salud de la población local, crea las condiciones de explotación laboral y poner en riesgo los medios de vida tradicionales de los agricultores de pequeña escala”, asevera la organización.

Cuando se aplicaron los modelos de negocios más inclusivos, que ofrece oportunidades para participación directa de los agricultores locales en las cadenas de suministro agrícola, los resultados fueron decepcionantes, puntualiza.

En los casos examinados por Oxfam, las empresas apoyaron la adopción de la mecanización y la agricultura intensiva en insumos externos. Pero el mercado inestable, las barreras estructurales de acceso al capital y la falta de gestión de riesgos, la mayor parte del riesgo climático y el precio tenía que ser asumido por los pequeños agricultores, quienes terminaron en más deuda y arriesgaron a perder sus pocos bienes.