Sembrando amistad

Amigos, recordemos. A cada instante de la vida hay un ser que necesita de nuestra ayuda, de ese don que todo espera y compromete nuestra entrega.

Oculta es la fuerza que nos impulsa a compartir, que nos mueve hacia alguien como el imán que socializa nuestra actitud humana.

Con cada paso de nobleza, con cada mirada de bondad, con cada sonrisa generosa. Jirones de caballerosidad que dignifica al hombre como obrador del bien.

Permitidme, ahora y siempre Señor, contar con la fuerza del bien y la feliz ocasión de servir a quien menos pensaba, que frente a la efímera y escurridiza materia que atiza el desmedido interés.

Más prefiero sembrar algo que dulcifique los reveces de la vida, como el bálsamo que cura la herida y amargura, aquel divino tesoro de la amistad.

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Isidro Bernal Garay

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