El auge de la cultura canina en la región
Durante los últimos años, América Latina experimentó un crecimiento sostenido en tenencia de perros como parte esencial de la vida cotidiana. Según datos de GfK y Statista, alrededor del 80% de los hogares latinoamericanos cuentan con al menos una mascota, y los perros superan ampliamente a los gatos en popularidad.
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Esta tendencia refleja no solo el cariño, sino también factores de compañía, seguridad y estilo de vida.
Razas pequeñas conquistan los hogares urbanos
Entre las razas preferidas, las de tamaño pequeño y mediano lideran las estadísticas.

El Poodle o caniche encabeza la lista en países como Argentina, Perú y Uruguay, debido a su adaptabilidad, facilidad de entrenamiento y baja tendencia al desprendimiento de pelo.

A continuación, el Shih Tzu y el Yorkshire Terrier se posicionan como favoritos en ciudades donde los espacios suelen ser más reducidos y las familias buscan perros que se adapten a departamentos. Según una encuesta de Kantar publicada en 2024, el 38% de los nuevos registros de perros en capitales latinoamericanas corresponden a estas razas.

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El eterno atractivo del Labrador Retriever y el Pastor Alemán

A pesar del boom de los perros pequeños, razas medianas y grandes mantienen su presencia. El Labrador Retriever y el Pastor Alemán siguen siendo sinónimos de lealtad y versatilidad a lo largo de América Latina, sobre todo en zonas suburbanas y rurales.

Reportes de la Federación Cinológica Internacional muestran que en México y Brasil estas dos razas concentran casi el 25% de las inscripciones formales, siendo valoradas tanto como animales de compañía como por su capacidad de trabajo.
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Factores que influyen en la elección
Más allá de la moda, existen motivos de fondo detrás de estas preferencias. La seguridad es un factor central; razas como el Rottweiler y el Doberman fueron elegidas como perros guardianes en países con altos índices de urbanización, especialmente en Brasil, Colombia y algunas zonas del Cono Sur.

Además, la accesibilidad a la atención veterinaria y la presencia de criadores regulados influyen en la demanda de ciertas razas, mientras que campañas de adopción promovidas por organizaciones locales también modifican el panorama.
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Influencia cultural y tendencias actuales

El fenómeno de las redes sociales afectó la popularidad de algunas razas, como el Bulldog Francés y el Pug, cuyos perfiles fotogénicos y temperamentos sociales los volvieron tendencia en ciudades como Bogotá, Santiago y Lima.

Por otro lado, movimientos animalistas impulsaron la adopción de perros mestizos, haciendo que el cariño y la identificación con los perros “sin raza” alcancen cifras récord. Según World Animal Protection, en 2023, uno de cada tres hogares optó por adoptar un perro mestizo en vez de comprar un cachorro de raza.

Las preferencias respecto a las razas de perro siguen en evolución, impulsadas por factores culturales, tendencias demográficas y el creciente protagonismo de los animales dentro del hogar latinoamericano.
