“Tuvimos que actuar con decisionismo político, porque fue lamentable todo lo que pasamos estos días, pero jamas se pasó por nuestra mente someternos”, exclamó Duarte Frutos con respecto a los inconvenientes causados por la empresa argentina Cammesa, que pretendía evitar el inicio de los trabajos de conexión de la futura línea de 500 kV en el lado paraguayo.
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Sostuvo que el día de ayer fue de mucha tensión, al punto de que tuvo que ser convocado el embajador paraguayo en Argentina, pero se logró apaciguar a las partes y hasta Cammesa estuvo de acuerdo con las maniobras, pero alrededor de las 22:00 dicha empresa envió una carta a los técnicos paraguayos para que se suspendan los trabajos, “con afán totalmente dilatorio”, dijo Nicanor a ABC Cardinal 730AM. En la misiva, la empresa exigía que se explique los alcances de la maniobra y que el presidente paraguayo de la EBY firme un documento para asumir los riesgos.
“Respondimos que Cammesa no es parte de Yacyretá, es un ente mixto de 80% capital privado; no es parte y no nos puede exigir que asumamos los riesgos”, expuso.
En la respuesta a Cammesa se comunicó que, de manera unilateral Paraguay, iniciaba los trabajos con una confianza del 100% en los técnicos paraguayos. “Trataron de instalarnos el pánico de que iba a explotar la represa”, reprochó Duarte Frutos.
Dijo que dicha compañía pretendía evitar los trabajos para defender sus intereses económicos, ya que ésta comercializa energía de Yacyretá en el mercado argentino y por ello necesitaban mantener una potencia específica.
“La instancia más alta se la pasaron por donde más quieren: el documento firmado por técnicos, para defender sus intereses económicos. Cammesa recauda cada vez más, mientras que Paraguay ni siquiera puede disponer de su propia energía”, refirió.
