Los presuntos asesinos de este trabajador fueron identificados como Jhonny Gabriel Troche, de 18 años, y Jorge Luis Aponte (20), ambos presuntamente con antecedentes y que también serían adictos a las drogas. Imágenes del circuito cerrado de la parada en la que trabajaba Argüello ayudaron a la identificación de los ahora prófugos.
El comisario Rubén Paredes contó algunos detalles del caso, como por ejemplo, que la ahora víctima fatal trataba de realizar más viajes para ganar así un poco más esa noche, en la que no había tenido mucha suerte.
“Primero luego que a él no le tocaba salir. Le cedió un compañero para darle espacio a que haga algo más porque prácticamente no tuvo mucho trabajo. Solamente salvó su combustible, algunos gastos diarios y le había comentado a un compañero: ‘quiero hacer un poquitito más porque no puedo llevar tan poco a mi casa’", relató el Crio. Paredes sobre lo que comentó un compañero del fallecido.
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El jefe policial detalló que tras el crimen, inmediatamente cercaron la zona del asentamiento San Carlos de la compañía Maramburé de Luque, donde ocurrió el asesinato, y cerca del sitio se encuentra la casa de la madre de Troche. La misma relató que el joven ya había sido echado del domicilio, puesto que solo iba para robar cualquier objeto que podía para luego cambiarlo por droga.
El taxista falleció de una estocada en el cuello, luego de que aparentemente los jóvenes hayan intentado despojarle de su recaudación del día. Durante la noche, los jóvenes fueron hasta la vivienda de una pobladora del lugar, donde se cambiaron.
No lejos del sitio dejaron tiradas las prendas -con rastros de sangre- que utilizaron al momento del asesinato, pero como ya cuentan con la identidad de los mismos, esperan dar con ellos en la brevedad posible.
