“Ocho cuadras me hicieron correr sin parar y yo le suplico que paren”, recordó joven perseguido por la Montada

Christian Servín es el joven al que se lo ve en un video corriendo por su vida anoche con la Policía Montada pisándole los talones a pleno galope. El manifestante ya estaba detenido, por lo que el hecho puede ser considerado una tortura. Servín contó qué pasó anoche antes y durante su aprehensión. Él junto con los otros 26 detenidos fueron puestos en libertad esta tarde, ya que la Fiscalía no cuenta con pruebas contra ellos.

“Ocho cuadras me hacen correr sin parar y yo les suplico, les pido por favor que paren, que ya no me golpeen, que paren con la violencia, que me lleven solamente de una a la comisaría, si me van a llevar. Y ellos me seguían maltratando”, recordó Servín, que reconoció que estuvo participando de las protestas contra el Gobierno, pero que supuestamente no cometió ningún hecho vandálico que le intentan atribuir los policías.

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Justamente, relató que ya desde el momento de su detención empezaron los abusos, puesto que él se encontraba en la calle, cuando observó que se acercaba la Policía Montada. “Agarré, me quité mi casco y puse sobre mi brazo y alcé las manos como para que no me hagan nada. Entonces, desde una buena distancia, ellos empezaron a disparar con balines de goma y en el primer intento me aciertan en la costilla y cuando me juegan el segundo disparo me pongo mi casco y empiezo a correr”, comentó.

Pese a corre por varias cuadras, fue alcanzado por agentes ya montados en motocicleta, pero le dieron alcance los de la Montada. Ya viéndose rodeado, se tiró al piso, pero afirma que los policías presuntamente le dieron al menos tres patadas estando ya rendido. Los golpes no pararon ahí, afirma, sino que lo maniataron e incluso le pusieron su remera a modo de “correa” por el cuello, según relató a ABC Color.

“Baja uno de la Montada, me quita el casco, me agarra del cabello, me alza y me pone en el medio de los caballos y me empiezan a patear; me pegan por la cabeza. Tenía una remera por mí y esa lían por mi cuello y usa como una cuerda para poder atajarme y con eso me llevan hasta la mitad (del trayecto). Después me dicen que vaya al frente y me hacen correr”, rememoró.

Luego de implorarles que paren con los supuestos abusos, finalmente llaman a policías del Grupo Lince y le alzan en medio de los agentes, pero no sin dejar de pegarle en todo el camino hasta la comisaría Tercera Metropolitana y reclamarle su supuesta actuación violenta.

“Ellos dicen que yo rompí vidrios, que ataque negocios y no tienen nada de pruebas, porque en ningún momento hice eso. Ellos nomás dijeron eso, pero no tienen cámaras ni videos para culparme”, insistió el joven que denuncia su detención arbitraria.

Todos fueron liberados

Servín, al igual que otros 26 detenidos anoche, recuperaron su libertad ante la inexistencia por el momento de pruebas en su contra, según confirmó la abogada de 23 de los aprehendidos, Elvira Montanía. La abogada defensora destacó que en el grupo de sus defendidos, hay varios que como Servín sufrieron golpes y heridas de balines de goma.

Si bien la mayoría fue acusada por supuestos delitos por perturbación de la paz pública, resistencia, daños a bienes públicos y la transgresión de los decretos presidenciales que obligan a la cuarentena, Montanía dijo que el fiscal dispuso la libertad de los mismos ya que hasta este momento no tenía elementos de convicción para ordenar medidas, ya que ahora recién va a empezar a colectar esas pruebas.

También indicó que el senador Pedro Santa Cruz, miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, se hizo presente para constatar el estado de los detenidos. También lo hicieron miembros de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos. Pero en ese caso Montanía solicitó que se retiraran, ya que los acusó de no querer esclarecer casos de presunta tortura, sino al contrario, buscar pruebas para inculpar a los detenidos.

“En realidad es una simulación lo que hacen”, dijo la abogada y acusó que “ellos son un brazo ejecutor de la Fiscalía General del Estado” para perseguir a los manifestantes.