Pros y contras
“Beber un jugo calma la sed y aporta nutrientes pero durante el procesamiento, la fruta pierde algunas propiedades importantes que benefician al organismo. Uno de los puntos en contra que tiene el jugo es que se elimina gran parte de la fibra, un componente necesario para el tránsito intestinal y para la microbiota (los microorganismos del colon la utilizan para dar origen a sustancias que tienen efectos positivos sobre la salud)” indicó el licenciado Danei.

Al tener menos fibra, la absorción es más rápida y ello genera un incremento repentino del azúcar en la sangre, haciendo que el páncreas libere insulina para regresar el azúcar a un nivel estable. Por lo tanto, no es recomendable el consumo de jugos en personas con diabetes, es preferible el consumo de la fruta entera.
Frutas sin exprimir
El consumo de frutas enteras brinda mayor saciedad por el contenido de la fibra y también por el proceso de masticación. Por ejemplo, un vaso de zumo de naranjas contiene entre tres y cuatro unidades de la fruta y, no brinda la misma sensación de saciedad otorgada por el consumo de una naranja entera con la pulpa. Otra situación en la que se debe evitar el consumo de jugos es si se tienen niveles elevados de triglicéridos en sangre.
Si no se presenta ninguna limitación por alguna enfermedad, se puede consumir de tanto en tanto un vaso de jugo, en el caso de que se utilicen la cáscara y la pulpa mejor pero siempre sin el agregado de azúcar. Se sabe que las frutas son fuentes de fibra y también de vitaminas, una de las vitaminas más abundantes es la vitamina C y para asegurar su absorción no se debe azucarar el jugo. El azúcar añadido bloquea la vitamina C.
Algunas de las frutas más utilizadas para la preparación de jugos son:
Frutilla: Es energizante y antioxidante. Aporta una buena dosis de vitamina C. Es rica en fitonutrientes, unas sustancias que permiten contrarrestar los efectos de los radicales libres, que en muchos casos, son causantes de algunas enfermedades. Estudios de investigación han demostrado que la fisetina, un flavonoide natural presente en la frutilla, estimula la memoria a largo plazo.

Mamón: Fruta tropical que aporta vitaminas y minerales. La vitamina C está presente en el mamón y es importante para aumentar las defensas naturales del organismo. También para favorecer la formación de colágeno y activar la absorción del hierro. Esta fruta también tiene un potente efecto antioxidante frente a los radicales libres gracias a la vitamina C y al licopeno.
Manzana: Rica en energía y en antioxidantes. Aporta una buena dosis de vitamina C. Es rica en fitonutrientes, unas sustancias que permiten contrarrestar los efectos de los radicales libres, que en muchos pueden dar origen a enfermedades.
Banana: Gracias a su dulce sabor, color y textura, es una de las frutas más consumidas en todo el mundo. Aporta vitaminas y minerales que promueven efectos saludables en el organismo. Las altas cantidades de potasio que contiene la banana disminuyen la presión arterial y la posibilidad de padecer ateroesclerosis, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular. Además, previene los calambres musculares después de cada ejercicio. Por lo que se convierte en una de las frutas más consumidas por deportistas. La vitamina B6 es otro de los micronutrientes que se encuentran en la banana. Esta vitamina es importante para la salud en general. La vitamina B6 es un agente antiinflamatorio, estimula las funciones del sistema nervioso, ayuda a reducir el riesgo de enfermedades del corazón, diabetes tipo II, obesidad, entre otras. La banana también es una fruta que aporta antioxidantes al organismo, favoreciendo el óptimo funcionamiento de las células.
Naranja: Su alto contenido en vitamina C contribuye a reforzar el sistema inmunológico. Contiene antioxidantes que mantienen una piel sana y promueve la formación de colágeno.

Limón: Aporta vitamina C, antioxidante por excelencia. Entre todas las frutas mencionadas, una refrescante limonada es la mejor opción al momento de hablar de jugos de frutas saludables.

