Olvidada comunidad indígena de Canindeyú clama ayuda del Estado

CURUGUATY. La situación de abandono que sufre la comunidad indígena Yby Porã, del distrito de Maracaná, Canindeyú, es el fiel reflejo de la falta total de interés del Estado por los nativos que soporta las carencias más básicas para la vida. Sumado a la falta de educación, asistencia técnica y crediticia para emprender trabajos sustentables, para suplantar la caza y la pesca que tradicionalmente utilizan para alimentarse, está la enfermedad y la falta de alimentos.

Pobladores de comunidad indígena Yby Porã reclaman atención del Estado.
Pobladores de comunidad indígena Yby Porã reclaman atención del Estado.

En pleno siglo XXI, la comunidad Yby Porã no cuenta con servicio de electricidad ni agua potable. Viven prácticamente como los primeros pobladores de la tierra. Deben ingeniarse con velas, lámparas a gas, candil y de otras formas para obtener luz. Beben agua de un manantial que a veces se seca y se rebuscan en el río Curuguaty que cruza a unos kilómetros del lugar.

La comunidad es de la parcialidad Mbya Guaraní y cuenta con 40 familias, cuya lider es Martina Espínola, de 76 años de edad. La misma señaló que su pueblo nunca fue asistido por el Estado a pesar de las sendas notas de pedidos que realizó ante diferentes estamentos. “Estamos mal, nunca nos ayudaron, no tenemos camino, casa ni buena escuela” señaló la mujer, quien aparte de ser cacique de la comunidad es líder religiosa (Tamöi).

Fredy Méndez, un conocido licenciado en enfermería también indígena, se solidarizó con la comunidad viendo las condiciones paupérrimas en que vive su población, elaborando notas dirigidas al Ministerio de Obras Públicas, INDI, Ministerio de Salud y al Ministerio de Educación y Ciencias.

Méndez dijo que ya visitó el lugar y pudo comprobar la total falta de asistencia del Estado por lo que decidió ayudarles presentando los pedidos a las instituciones y a las autoridades pertinentes. Espera que escuchen los reclamos, para que los nativos del lugar empiecen a vivir una vida más digna y con menos sufrimiento.