Piezas parisinas, abandonadas en medio de cloacas asuncenas

Seis piezas artísticas parisinas declaradas patrimonio histórico nacional se encuentran abandonadas en medio de la basura y el agua servida en la plaza de la Independencia, frente a la Catedral de Asunción. A una escultura incluso le falta un brazo y sirve de nido de abejas. Nadie accede a ellas debido a la ocupación de damnificados por incendio, que ya lleva más de medio año.

La estatua "La Primavera" se muestra sin brazo y el hueco funciona como nido de abejas. Es una de las seis piezas que se sitúan en la plaza hace 111 años. Tanto las obras como el sitio verde son patrimonio histórico nacional, pero nadie los cuida.
La estatua "La Primavera" se muestra sin brazo y el hueco funciona como nido de abejas. Es una de las seis piezas que se sitúan en la plaza hace 111 años. Tanto las obras como el sitio verde son patrimonio histórico nacional, pero nadie los cuida.Gustavo Machado

En medio de cloacas, baños, terciadas y basura se encuentran seis obras artísticas que llegaron a nuestro país hace 111 años y fueron instaladas en la plaza Independencia, frente a la catedral asuncena. Fueron declaradas como “Patrimonio Histórico Nacional” por la Ley 6.284. La escultura denominada “Primavera” se muestra en pésimo estado y ya le falta un brazo, en el hueco que quedó se formó un nido de abejas. Las obras están atrapadas entre los damnificados que viven en el espacio público desde diciembre del año pasado, cuando un incendio destruyó sus casas, edificadas sobre una avenida.

Las autoridades actuales de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) dijeron que no hay planes para recuperar la plaza en sí, que también es patrimonio, y que tampoco pueden acceder a las obras. Incluso, la ex directora de Patrimonio de la institución, Natalia Antola, renunció en enero de este año y aceptó que estaba “harta de que las autoridades no escucharan a los técnicos”.

Las obras corresponden al francés Mathurin Moreau (1822-1912), escultor de reconocida trayectoria, y a Jules Moigniez (francés, 1835-1894). Muchas de sus esculturas adornan, en París, Francia, las iglesias de San Agustín y de la Trinidad, la ópera, Tuileries, el palacio del Trocadero, el Ayuntamiento y el Palacio de Justicia, según las investigaciones de la Secretaría.

La firma de las esculturas son de la fundición en donde fueron hechas, denominada “Fonderies Du Val D’Onse 58 B° Voltaire - Paris”. Fueron traídas al país durante la intendencia de Eduardo Schaerer (1908-1911), en los últimos meses de 1910, para el centenario de la Independencia Nacional.

Las obras se componen en total de ocho piezas, de las cuales seis están en la plaza. Se dividen en dos grupos, el primero es de las cuatro estaciones: la primavera, el otoño, el verano y el invierno. El segundo corresponde a los animales: el perro, el sapo, el puma y el ganso.

El puma está en el Museo Bernardino Caballero desde hace varias décadas, y el ganso había sido robado y recuperado en el 2019, por lo que actualmente se encuentra en taller escuela de la Municipalidad de Asunción para su restauración.

Alegan que restauración se vio suspendida por ocupación de damnificados

Clarisse Insfrán Echauri, Directora de Registro de Patrimonio Cultural de la SNC, indicó que las esculturas están hechas de hierro fundido, fueron seleccionadas por catálogo y conforman un circuito que nos conecta con otro países de la región.

Insfrán explicó que el año pasado, el equipo de los restauradores de la SNC y la escuela taller municipal se unieron para trabajar en las piezas. Se llegaron a restaurar varias, sacándoles las capas de pintura y devolviéndoles su aspecto original, para lo que se hicieron investigaciones profundas. “Había un proyecto con otros entes del Estado para poner en valor este circuito”, recordó. No obstante, todo esto se vio suspendido debido a las ocupaciones de los damnificados en diciembre, manifestó.

Sobre la escultura de “El Ganso”, que se había recuperado en el 2019, la especialista comentó que fue desprendido de su base al cortar parte del hierro, por lo que se requiere de un trabajo de restauración. Lamentó que el arte sea usado ahora para colgar prendas y sea afectado por hechos vandálicos y grafitis.

Presentaron acción de inconstitucionalidad contra ley

La plazas están declaradas por Ley 6.284 como Patrimonio Histórico Nacional. “La Secretaría Nacional de Cultura coordinará los planes, programas, proyectos, y preverá los rubros presupuestarios necesarios para el mantenimiento correspondiente, y en conjunto con la Policía Nacional velarán por la protección y defensa de dicho patrimonio”, establece el artículo 2 de la Ley 6.284.

Consultada sobre si se prevén planes para la recuperación de los lugares, Ángela Fatecha, directora de Patrimonio de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), afirmó: “Por el momento estamos esperando la parte legal. Nosotros presentamos un pedido de inconstitucionalidad a la Ley”.

Fatecha argumentó que los contribuyentes asuncenos no pagan a la Secretaría por el mantenimiento de plazas, sino a la Municipalidad de Asunción. “Debido al bajo presupuesto que recibimos no tenemos la capacidad de respuesta”, alegó. Es por ello que presentaron una acción de inconstitucionalidad a la ley, para que las plazas vuelvan a ser responsabilidad de la Comuna.

Por otra parte Fatecha explicó que de igual manera el problema no se trata de dinero para arreglar el lugar, sino que es una “cuestión social que debe solucionarse, que no es solo de ahora”. Consideró que mientras las autoridades sigan permitiendo la ocupación año tras año, las plazas volverán a destrozarse. “Arreglás y la próxima inundación, Emergencia Nacional les ayuda a colocarse nuevamente”, dijo y añadió que “Todos los paraguayos necesitamos nuestros espacios públicos”.

Exdirectora de patrimonio dice que se retiró “harta”

Natalia Antola, exdirectora de Patrimonio de la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), dejó la institución en enero de este año. Comentó que lo hizo “harta de cómo se manejan las cosas y de cómo nunca los técnicos son escuchados por los que ostentan cargos más altos”.

Sobre la restauración, Antola expresó: “Todo ese conjunto de plazas necesita intervención arquitectónica, pero sobre todo voluntad política. El tema clave es la seguridad, porque una plaza restaurada y hermosa atrae, pero si te asaltan al dos por tres, en breve estará abandonada”.

Finalmente, Antola consideró que “el Estado debe dejar de utilizar los espacios públicos que son finalmente de y para el disfrute de todos los ciudadanos. Las manifestaciones claro que deben darse, son importantes para una país en democracia, pero respetando siempre y primero el derecho de todos”.

¿Qué significan las piezas?

La directora Clarisse Insfrán Echauri nos remitió una serie de informes sobre las esculturas, en donde encontramos largas explicaciones de sus orígenes, características y significados. De ahí extrajimos los siguiente comentarios:

  • “El verano”, muestra una figura neoclásica de un adolescente joven que representa el verano, con el cuerpo ágil, se ennoblece por trajes antiguos, la túnica corta cuidadosamente modelada en “húmedo” (cerca del cuerpo) y en espera de la clamis (capa). Todo esto se refiere al trabajo de la cosecha.
  • “La Primavera”, figura femenina de estilo académico. Expresa serenidad en su rostro con los ojos semi cerrados. Vestida con una túnica larga, que llega a sus pies, unida por un broche (conocido en la antigüedad como fíbula). La escultura tiene varias perforaciones de balas, producidas durante manifestaciones y balaceras.
  • “El Otoño”, personificado por un joven realizando el trabajo de vendimia, que es la recolección de uvas. Aparentemente guarda relación con el calendario republicano francés que fue utilizado entre los años 1792 y 1806, sustituyendo al calendario gregoriano. “Vendimiario” es el primer mes de la estación de otoño en el calendario republicano francés, puesto que coincide esta estación con el trabajo de cosecha de uvas.
  • “El invierno”, personificado por una joven, que custodia el fuego. El historiador brasilero Laherte Guera, analizando a la reproducción de la obra Invierno que se encuentra en Brasil, cree que esta es una representación de una virgen vestal, una de las sacerdotisas de Vesta, encargada del mantenimiento del fuego sagrado que ardía perpetuamente en el santuario de la diosa en Roma.
  • “El Perro”. El prototipo original, atribuido a Jules Moigniez, artista reconocido por sus trabajos de esculturas de animales. No se trata de una posición habitual en la escultura de un perro; el artista buscó inmortalizarlo en el momento que custodiaba su hueso.
  • “El Ganso”. Se desconoce el autor de esta obra de estilo naturalista. Se puede deducir, por la hendidura que cuenta en boca, que esta pieza podría haber sido diseñada para formar parte de una fuente de agua. Se han encontrado registros de otros países que utilizan estas esculturas de animales alrededor la fuente, desde donde lanzan agua hacia el centro. Para los griegos y los romanos los gansos estaban consagrados a los dioses de guerra. Cuenta la leyenda que los gansos sagrados, guardados en Roma, salvaron la ciudad Eterna al dar aviso de la llegada de invasores. Representa la vigilancia, anunciando la presencia de extraños con sus revoloteos.
  • “El sapo”. Desde la antigüedad se asoció al sapo a multitud de leyendas negras, como las leyendas de brujas, que utilizaban las secreciones tóxicas de los sapos para realizar pócimas y entrar en trance. La icnografía medieval cristiana lo ha identificado con los pecados capitales, la avaricia, la gula, la lujuria, etc. Sin embargo, más en la actualidad gira el sentido del valor que representa y se asocia al sapo con el agua y esto con las emociones y el cambio, como buen augurio.

Además de las piezas artísticas, la cuatro plazas, Independencia, Juan de Salazar y la de Armas de la ciudad de Asunción, declaradas como patrimonio histórico y cultural, están en horrendo estado. Las autoridades no demuestran voluntad para recuperarlas, ni tampoco para trabajar en el problema social de las ocupaciones.

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