En la zona solo se registró la caída de pequeñas gotas y se necesitaría que llueva entre 40 mm a 60 mm para que pueda dar un respiro a los productores y a los bomberos voluntarios.
Los agricultores están esperanzados en que llueva más para ayudar a los cultivos como locote, tomate, papa, sandía y hortalizas en general que están en proceso de crecimiento. Los que disponen de sistema de riego están haciendo frente a la sequía, pero los que no cuentan con dicha comodidad recurren al acarreo de agua de los aljibes, manifestó el agricultor Germán González.
Más de 90 focos de incendios se registraron en el departamento de Paraguarí que fueron sofocados en algunos casos mediante la ayuda de las brigadas bomberiles de comunidades aledañas lo que permitió evitar que las llamas lleguen a los poblados, explicó el capitán del Cuerpo de Bomberos de Paraguarí, Carlos Espínola.
El técnico de la Deag,Ing. Agr.Arturo Garcete, manifestó que se estima que en el departamento se registró entre 1mm y 5mm, cantidades muy por debajo de la necesidad de los cultivos hortícolas sin sistemas de riego. La sandía desde el desarrollo hasta la primera floración, precisa entre 75 a 90 días, requiere un promedio de agua de 19mm cada cinco días, en especial en tiempo seco. Se estima como necesidad mínima de agua entre 500 mm y 700 mm de precipitación total para el rubro sandía, en especial en suelos degradados y sin cobertura. Los períodos del desarrollo de las sandía las guías, floración y el de formación de la fruta, son lo que indican el periodo de la cosecha y son los momentos que se nota la mayor sensibilidad a la falta de agua, explicó el técnico.

Agregó que algunos agricultores tratando de paliar el déficit de lluvias, Juan Delgado, de la Compañía Mbatoví, de Paraguarí, incorpora a su plantación de sandía un polímero de uso agrícola, conocido como hidrogel, que tiene como objetivo absorber el agua de lluvia y de riego. Para liberarlo de forma lenta según la planta vaya necesitando de agua. Acompañado de otras prácticas que buscan mejorar el manejo de agua en la parcela de producción, como la cobertura de suelo con abono verde.
