El presidente de Ferrocarriles del Paraguay SA (Fepasa), Lauro Ramírez, indicó esta mañana a ABC Cardinal que “no hay dudas” de que se ejecutará el enrejamiento de la Estación Central del Ferrocarril, ubicada en el microcentro de Asunción, donde se refugian indígenas y niños en situación de calle.
Comentó que intentaron buscar una solución a la problemática social que afecta a dicho espacio, considerado patrimonio histórico nacional, pero que no hallaron más alternativa que el enrejamiento. “No encontramos solución con todas las formas que buscamos; entonces, no queda más otra que hacerlo (enrejarlo)”, sostuvo.
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Así también, Ramírez refirió que la decisión de cercar la estación es a fin de evitar que se termine destruyendo dicho patrimonio, considerando que ya se registraron incidentes -como incendios de vagones- en el sitio. “Prefiero poner las rejas antes que digan mañana ‘qué linda era la estación’ porque se quemó”, expresó.
La estación del ferrocarril de Asunción se sumaría a otros predios estatales de la Capital que están enrejados, como la Catedral de Asunción y la Plaza Uruguaya. Para algunos, cercar estos lugares es matar la esencia de los espacios públicos.
Tren de cercanías
El presidente de Fepasa también habló sobre el tren de cercanías con el que se pretende unir Asunción con Ypacaraí, además de las ciudades de su paso. Afirmó que el proyecto se encuentra en su etapa final “de análisis” y que será remitido en este marzo al Congreso.
Acotó que “la oferta se mejoró”, pues indicó que el Gobierno de Corea del Sur planteó la ejecución de la obra mediante una propuesta directa y no vía Alianza Público-Privada (APP), como se presentó en principio. “Eso es mucho mejor porque es un respaldo mucho más grande de un gobierno serio”, declaró.
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Ramírez, asimismo, refirió que la estación central de Asunción no podrá ser parte del tren de cercanías debido a complicaciones de infraestructura; es decir, explicó, para incluir en el itinerario se deben demoler edificios históricos que estarían en su paso.
La obra concluirá en cuatro años desde el inicio de la ejecución, según comentó. La inversión del proyecto es de US$ 500 millones y será financiado por el Gobierno, Fepasa y la República de Corea del Sur.
