La campaña para liberar el corralón municipal de la gran cantidad de motos incautadas por infringir normas administrativas o de seguridad ya inició en el 2020, mediante una resolución por la cual se facilitaba el retiro de los mismos previo pago de una multa equivalente a un jornal diario mínimo, que en ese momento era la suma de G. 84.340. La iniciativa, sin embargo, no tuvo mucha repercusión.
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Ahora, nuevamente se encara una campaña, pero con una decisión más drástica, y los vehículos que no son retirados en el plazo establecido irán a remate, según lo establece la Resolución Nº 1.280, de fecha 26 de setiembre del corriente año.
La norma señala, conforme a lo establecido en la ley 6245/2018 que refiere a la subasta de vehículos abandonados, que si en el término de tres meses de haberse producido la retención del vehículo el mismo no fue reclamado por su propietario, la autoridad de aplicación requerirá a la Dirección del Registro del Automotor información sobre el titular por espacio de 30 días.
Procederá a intimar al mismo a su retiro, previo pago de la multa, tasa de traslado, guarda o cualquier otra suma adeudada por similares conceptos.
En caso de ignorarse el domicilio del afectado, se procederá a la notificación de intimación mediante cédula pegada en lugar visible de la institución interviniente. En este caso, esta determinación ya fue adoptaba en la Resolución 1.280, mediante la cual se dispone la comunicación a los propietarios cuyas direcciones no fueron ubicadas mediante cédula de intimación expuesta en la institución municipal.
Para chatarra
De acuerdo a los datos suministrados por el director de Tránsito de la Comuna, Hugo Servián, unas 1.854 motocicletas y 87 vehículos de cuatro ruedas se encuentran retenidos en el corralón municipal. Buena parte de este lote de rodados lleva más de 10 años en el sitio.
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Muchos de estos vehículos, que están durante largo tiempo sometidos a las inclemencias del tiempo, a la intemperie, apenas si servirán ya como hierros viejos. Esta es la razón por la que muchos propietarios optan por abandonar su vehículos.
En otros casos, es porque el que dice ser propietario no dispone de los documentos que acrediten su titularidad sobre el rodado.