Una parte de la población penitenciaria de San Pedro de Ycuamandyyú trabaja en la elaboración de guampas, termos personalizados, forrados de termos, artículos decorativos de madera, de reciclados y llaveros entre otros artículos. Algunos de los productos están disponibles y otros se realizan bajo pedido.
Esta tarea, por un lado, ocupa el tiempo en el trabajo; y por otro, generan recursos económicos y aportan a sus familiares, además de gastar para sobrellevar gastos personales y judiciales. Los familiares acercan la materia prima y cooperan en la venta, también aprovechan días de visitas para ofertar sus trabajos. Para esta semana, desde la penitenciaría coordinan con la Municipalidad y la Gobernación para exponer los trabajos y comercializarlos en la plaza Mariscal López de la ciudad.
Desde este lunes 18 de diciembre expondrán sus productos para vender en la plaza situada frente a la Gobernación y la Municipalidad de la capital departamental. “Estamos organizando con la Municipalidad y la Gobernación para el lunes 18, martes 19 y miércoles 20 diciembre una feria, para llevar y vender ahí los productos”, explicó Virgilio Duarte, director del reclusorio regional de San Pedro.
El interno Francisco Servín, condenado a 14 años, hace forrado de termo. “Nos ayudan las familias para conseguir la materia prima y vender”, dijo y destaca el empleo del tiempo en el trabajo. “Todos los días trabajamos para hacer pasar el tiempo y generar ingreso de dinero y vendemos bien”, manifestó.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
En el trabajo de carpintería trabaja Ignacio Ibarrola, quien está preso hace 9 años, hace todo tipo de trabajo de madera, guampas, mesas y recibe pedidos personalizados. ”Ganamos plata haciendo trabajo, aprendimos en la cárcel a trabajar en esto y a ayudar a la familia”, expresó.
La población penitenciaria en San Pedro asciende a 1.380 internos, de los cuales apenas el 27% son condenados. La cantidad supera ampliamente la capacidad de la cárcel que está diseñada para 850 internos, y de la población total apenas el 5% trabaja, según datos de la institución.