El intendente de San Bernardino, Emigdio Ruiz Díaz (ANR-HC), se negó a conceder los permisos pese a los contratos firmados con las discotecas en la zona del anfiteatro José Asunción Flores de la ciudad.
Esto desencadenó en que las mismas se trasladen a las zonas urbanas, donde generaron polución sonora, caos vehicular y la invasión de vendedores ambulantes en las zonas residenciales, causando molestias a los vecinos que se vieron sobrepasados por la cantidad de personas, vehículos y ruido que invadieron sus barrios.
Walter Jara, miembro de la comisión directiva de la Cámara de Comercio de San Bernardino, recordó que durante todo el 2025 advirtieron de esta situación al intendente y a la Junta Municipal; sin embargo, este desoyó el reclamo e incluso ya no escuchó ni recibió a los comerciantes afectados por su negativa a hacer cumplir la ordenanza municipal que permitía operar a las discotecas en la zona desde hace doce años.
“Hoy tenemos el resultado de esa situación de que en los centros urbanos, los vecinos, hoy día, después de haber experimentado el sábado la primera jornada, ya se siente todo lo que conlleva la actividad en un centro totalmente poblado. No solamente la polución sonora, sino los estacionamientos, los vendedores ambulantes, el desorden y aparte de eso, que esa discoteca está sobre un acceso muy importante, de doble mano, el acceso más importante de San Bernardino, entonces se genera todo un caos el tráfico”, señaló.
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La “orden de arriba”
El principal problema fue que el intendente Ruiz Díaz ya no escuchó, ni recibió, a ninguno de los miembros de la Cámara de Comercio que solicitaron en reiteradas ocasiones audiencias con el titular del ejecutivo municipal. Esto se debería a que sus decisiones las tomó con base en la orden del presidente de la República, Santiago Peña, según dijo en un discurso que dio en un acto público, de acuerdo a lo que manifestó el integrante del gremio.
“Esperemos que ese el número 1 que ordena, trate de solucionar este tema que al final lo terminan pagando todas las personas que hace años tienen su vivienda ahí. Porque hay que entender que el anfiteatro tiene más de 30 años de vigencia y esto se hizo con fines de convertir en un escenario de espectáculos”, recordó Jara.
Además, consideran que la negativa del intendente tendría relación con el desarrollo inmobiliario en la zona del anfiteatro, cuya ofertas de departamentos ya se están realizando, y donde la mayoría de los dueños de terrenos en la zona adquirieron las propiedades hace 4 ó 5 años, pospandemia, lo cual no tiene sentido para el representante de la Cámara de Comercio, debido a que son los pobladores antiquísimos del centro urbano quienes hoy día tienen que lidiar con las discotecas trasladadas a sus zonas.
“La convivencia en San Bernardino se volvió alarmante, hay una preocupación totalmente justificada, antes se concentraba todo en el anfiteatro, entonces estaba la gente de la Fiscalía, del Ministerio de la Niñez, la Policía, hasta los padres, nosotros podíamos traerles a nuestros hijos acá, al término de la fiesta, y volver a buscarlos al término de las fiestas otra vez de este mismo lugar. Lamentablemente, las fuerzas poderosas hicieron que esto se haya llevado a los centros urbanos”, sostuvo.

Préstamo para pago de aguinaldo
De las cinco discotecas de las que son socios de la cámara, tributan aproximadamente entre G. 80 y G. 100 millones cada uno, lo que sumado todo, daría entre G. 400 y G. 500 millones de tributo para la municipalidad a inicio de temporada alta.
Algo que llamó la atención a los comerciantes es que la municipalidad no aceptó esto; sin embargo, hizo un préstamo de G. 700 millones más G. 63 millones de intereses a doce meses para pagar el aguinaldo de los funcionarios, incluidos el del intendente y los concejales, monto que alcanza G. 344 millones, es decir, el 50% del préstamo fue solamente a estos 13 funcionarios.
“De los G. 700 millones que pidieron para pagar aguinaldo, G. 344 millones son para el intendente y los 12 concejales municipales, o sea, el 50% del préstamo fue para pagar el aguinaldo del intendente y los concejales, entonces, si vos mismo no podés generar dinero para pagarte tu salario, algo está mal. Con esto estamos viendo cuál es la realidad, desarrollo inmobiliario y silencio en el anfiteatro, eso es palabra más, palabra menos”, criticó Jara.
