En la entrada de la ciudad de San Bernardino, justo cerca de la ciclovía, los ciudadanos se vieron obligados a asumir ellos mismos lo que debería ser una responsabilidad municipal: sacar las bolsas amarillas de basura que se habían acumulado durante más de dos semanas.
El mal olor era insoportable y la imagen de abandono, devastadora, generando una primera impresión deplorable para los visitantes que llegaban a la villa veraniega en busca de descanso y recreación.
La suciedad no solo es desagradable, sino que representaba un riesgo sanitario evidente para los vecinos y para los turistas, quienes se encontraban con calles que más parecían basureros que un destino turístico.
Lo más indignante es que la única zona donde se retiró la basura hoy fue en la calle Luis F. Vache, a apenas 200 metros de la ciclovía y fueron los propios vecinos los que tuvieron que sacar las bolsas, dejando en evidencia la irregularidad.
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La falta de planificación y control por parte de la municipalidad, sumada a la ineficiencia del consorcio encargado de la recolección, genera un escenario de abandono total, donde los ciudadanos tienen que lidiar con un problema que no les corresponde solucionar.
La corresponsalía del Diario ABC realizó un recorrido en la zona y constató que hoy tampoco se movieron los recolectores, lo que confirma que la falta de control y supervisión municipal se ha vuelto una constante, a pesar de que los contratos establecen la recolección diaria de residuos.

Empresas que deben recolectar basura en San Bernardino
El servicio de recolección de basura está a cargo del Consorcio Cuatro Estaciones, representado por Javier Báez Galeano y María Laura Cañete, hija de Adelaida Cañete, una de las accionistas del Grupo El Farol, empresa que monopoliza la recolección en Asunción y el área Central y que ahora amplía su influencia al interior del país.
Contratada por la Municipalidad de San Bernardino desde enero de 2023, la firma opera bajo un convenio que establece la recolección diaria de residuos. En caso de incumplimiento, la multa puede alcanzar los 700 millones de guaraníes, pero las constantes denuncias vecinales muestran que el control municipal es prácticamente inexistente.

Intentamos consultar la situación con el intendente Emigdio Ruiz Díaz (ANR), llamando a su número con terminación 912, pero no recibimos respuesta. Tampoco respondieron los llamados Cuatro Estaciones.
El espacio permanece abierto para cualquier declaración que quieran brindar.
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Imagen de abandono
San Bernardino, conocida por ser una villa veraniega turística, ofrece actualmente una imagen de abandono que afecta a residentes y visitantes por igual. Mientras la temporada avanza y los turistas llegan esperando un entorno limpio y ordenado, la basura sigue acumulándose en las calles, y con ella, la sensación de que las autoridades y la empresa contratada hacen la vista gorda ante un problema que se ha vuelto crónico.

Los vecinos, cansados de la inacción, ya no solo reclaman sino que asumen parte del trabajo que debería corresponder al servicio municipal, en un escenario que refleja negligencia y desinterés institucional.
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