El yacaré yrupê reaparece en el arroyo Ñeembucú y renueva el potencial turístico de la zona

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PILAR. La presencia del yacaré yrupê, conocido también como lirio acuático gigante, volvió a observarse en el arroyo Ñeembucú en el sector denominado Yegros Paso, donde esta planta acuática se convierte cada año en una de las postales naturales más llamativas del departamento.

Pobladores de la zona señalaron que la aparición del yakaré yrupê suele darse entre los meses de enero y febrero, dependiendo del nivel del agua del arroyo.

En este periodo, las grandes hojas circulares flotantes y sus flores atraen la atención de visitantes y aficionados a la naturaleza.

“Normalmente sale más por los apéndices del arroyo”, explicó don Rufino Pérez, poblador del lugar, quien recordó que la planta forma parte del ecosistema natural del Ñeembucú y aparece de manera cíclica cuando las condiciones hídricas son favorables.

El yacaré yrupê (Victoria cruziana - nombre científico) es considerado una de las plantas acuáticas más emblemáticas de los humedales del sur del país, no solo por su belleza paisajística, sino también por sus propiedades medicinales, ya que pobladores sostienen que es utilizado en remedios caseros para aliviar la tos y otras afecciones respiratorias, entre otros usos tradicionales.

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Sin embargo, vecinos lamentan que este recurso natural no sea aprovechado como atractivo turístico. Señalan que la falta de limpieza y mantenimiento del entorno del arroyo impide que el sitio pueda recibir visitantes en mejores condiciones.

La reaparición de esta planta vuelve a poner en evidencia la escasa iniciativa de las autoridades locales y departamentales para impulsar el turismo ecológico, en una región que posee un enorme potencial natural.

Los pobladores consideran que, con un mínimo de inversión en limpieza, señalización y accesos, el lugar podría convertirse en un punto de visita obligada para turistas y estudiantes.

Mientras tanto, el yacaré yrupê sigue floreciendo cada verano en el arroyo Ñeembucú, recordando la riqueza natural del departamento y la oportunidad aún pendiente de convertirla en desarrollo sostenible para las comunidades locales.