Destruyen represas ilegales en cauces hídricos de Caazapá y alertan que aún quedan al menos 15 “pira ñuha”

Represas ilegales Caazapa
Destruyen represas ilegales en ríos de Caazapá.

En un operativo conjunto encabezado por la Fiscalía Ambiental y el Mades, fueron eliminadas dos represas ilegales tipo trampa en los cauces del arroyo Capiibary y del río Pirapó, en el distrito de Buena Vista. Las autoridades advierten que la depredación y la contaminación siguen amenazando gravemente los recursos hídricos del departamento de Caazapá.

En un procedimiento realizado el jueves por la Fiscalía Ambiental y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) destruyeron dos represas ilegales conocidas como “pira ñuha” (trampa para peces), construidas en los cauces del arroyo Capiibary y del río Pirapó.

El operativo fue encabezado por la fiscal Liza Baeza, de la Unidad Especializada en Delitos Ambientales del Ministerio Público, con sede en San Juan Nepomuceno.

La comitiva estuvo integrada además por técnicos del Mades, efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), personal policial y bomberos del departamento.

Represas ilegales Caazapa
Destruyeron dos, pero quedan otras quince.

Las estructuras ilegales estaban instaladas en el río Capiibary, en el distrito de Buena Vista, y habrían sido construidas por personas innominadas dedicadas a la pesca furtiva.

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Según explicaron desde el Mades, las trampas consisten en represas levantadas con troncos y tacuaras extraídos del entorno natural, formando una especie de embudo.

Durante las crecidas del río, los peces ingresan a estas estructuras y luego quedan atrapados, lo que facilita su captura masiva e ilegal.

De acuerdo con los técnicos intervinientes, este tipo de práctica ocasiona una importante disminución de la fauna ictícola en la cuenca, afectando el equilibrio del ecosistema.

Represas ilegales Caazapa
Las "pira ñuha" se utilizan para la pesca furtiva ilegal.

Las autoridades lograron destruir dos trampas ubicadas a unos 30 metros del puente sobre la ruta Buena Vista–San Francisco.

Sin embargo, advirtieron que aún permanecen al menos 15 presas precarias en el arroyo Capiibary y en el río Pirapó.

La proliferación de estas estructuras ilegales se suma a problemas de contaminación industrial que también impactan negativamente en los cauces hídricos del departamento. El arroyo Capiibary, así como los ríos Pirapó y Tebicuary, enfrentan la depredación sistemática de peces.

Desde el Ministerio Público recordaron que la instalación de este tipo de represas constituye un delito ambiental grave, pasible de sanciones penales. Indicaron además que los controles y operativos continuarán en la zona con el objetivo de identificar a los responsables y frenar la pesca ilegal.

El procedimiento sigue en curso y no se descartan nuevas intervenciones en los próximos días.