Para Idalia Flores de Zarza (1926-2006), la historia nunca fue una disciplina estática. Como escritora y líder en la valoración de la vida femenina, entendía que el desarrollo de una nación es incompleto mientras la mujer no se integre plenamente a la planificación global.
En diversos seminarios, Idalia expresó con firmeza su preocupación por los techos de cristal de su época. Advertía que no puede existir una verdadera paz ni calidad de vida si persiste el monopolio del poder masculino. Su visión era clara: el problema de la mujer no debía ser un “tema aparte” o meramente político, sino una base fundamental de los Derechos Humanos.
El hito: el retorno del “Libro de Oro”
El mayor legado tangible de su carrera fue la recuperación del “Libro de Oro”, un documento que permaneció en Brasil tras la Guerra contra la Triple Alianza. Este tomo contiene las actas de las donaciones de joyas y alhajas realizadas por las mujeres paraguayas en 1867 para la defensa de la patria.
Gracias a su perseverancia femenina y su habilidad diplomática como presidenta del Instituto Femenino de Investigaciones Históricas, Idalia materializó lo que parecía imposible. Este rescate no fue solo un acto de justicia documental, sino el motor que impulsó la declaración del 24 de febrero como el Día de la Mujer Paraguaya, en honor a esa Primera Asamblea de Mujeres Americanas.
Formación y prestigio académico
Nacida en Coronel Bogado el 11 de enero de 1926, su trayectoria académica fue un ejemplo de excelencia técnica y humanística:
- Bachiller del Colegio Nacional de Concepción.
- Profesora normal y contadora de las escuelas nacionales de la capital.
- Doctora en Historia, laureada por la Universidad Nacional de Asunción.
Como catedrática en la Universidad Católica y la Nacional, formó a generaciones bajo la premisa de que la identidad nacional se construye desde el conocimiento. Fue miembro de la Academia Paraguaya de la Historia y socia activa de entidades como la Sociedad Bolivariana del Paraguay y el Club Soroptimista, donde siempre mantuvo su espíritu entusiasta y fundacional.
“El monopolio del poder masculino se impone, y todo hace pensar que así continuará si se desiste de considerar el problema de la mujer como un problema específico”, explicaba Idalia, instando a no abandonar la lucha por la paridad frente a las urgencias meramente partidarias.
Un legado de perseverancia
Hoy, la figura de Idalia Flores de Zarza se erige como el perfil de una mujer que supo utilizar la academia para el empoderamiento. Su vida demuestra que la historia también se recupera con diplomacia, y que el reconocimiento de la mujer paraguaya actual tiene sus raíces en la lucha de aquellas que, como ella, se negaron a dejar el pasado en manos ajenas.
Fuente: Díaz de Espada de Ramírez Boettner, S. (1989). Mujeres paraguayas contemporáneas. Talleres Gráficos Makrografic.
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