En el distrito de Paso Yobai, al menos dos establecimientos educativos de comunidades indígenas funcionan en precarias condiciones, con aulas clausuradas y estructuras deterioradas por la humedad y la falta de mantenimiento. Una de las afectadas es la Escuela Básica N° 7741 Santa Teresa, ubicada en la compañía del mismo nombre, dentro de una comunidad indígena.
En este establecimiento, cuatro aulas presentan daños estructurales de consideración. De esas cuatro salas, dos ya fueron clausuradas por el riesgo de derrumbe y actualmente son utilizadas como depósitos, lo que obliga a que los estudiantes se distribuyan en las aulas restantes, generando hacinamiento.

Las aulas inhabilitadas evidencian deformaciones en vigas y tijeras, además de grietas visibles en las paredes, producto del deterioro progresivo de la estructura.
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Las otras dos salas, aunque siguen en uso, también se encuentran en mal estado. Parte del techo presenta sectores desechados, con tejas y tejuelones que han caído, permitiendo incluso el paso de la luz solar al interior.

La situación se agrava durante los días de lluvia, cuando las goteras se intensifican y el agua ingresa a las aulas, afectando tanto el mobiliario como el normal desarrollo de las clases.
El director y docente de la institución, Freddy Benítez, señaló que representantes de la Gobernación de Guairá y la Municipalidad de Paso Yobai ya acudieron en varias ocasiones para realizar evaluaciones técnicas, pero hasta el momento no se concretó ninguna refacción.
Benítez también mencionó que otro sector problemático es el sanitario, donde las refacciones realizadas anteriormente no tuvieron la durabilidad esperada debido a la baja calidad de los materiales utilizados.
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Actualmente, la escuela Santa Teresa cuenta con unos 70 alumnos matriculados, desde el nivel inicial hasta el noveno grado, quienes asisten diariamente en dos turnos, pese a las condiciones edilicias adversas.
La otra situación crítica se registra en la comunidad indígena Isla Hu, donde funcionan dos instituciones en un mismo predio: la Escuela Básica N° 6224 y el Centro de Educación Básica para Personas Jóvenes y Adultas N° 4-49.

Ambas comparten un bloque de aulas. En una de las salas se observan goteras y grietas derivadas del deterioro del techo, que afecta directamente a las vigas y tijeras de la estructura.
En la segunda aula, más antigua y contigua al mismo bloque, el techo se encuentra prácticamente podrido por la humedad acumulada con el paso de los años. En este sector, las tejas van cayendo progresivamente, lo que obligó a la clausura del espacio ante el riesgo que representa para alumnos y docentes.

La Escuela Básica N° 6224 alberga a unos 90 estudiantes, desde nivel inicial hasta el noveno grado y educación media, mientras que el centro de jóvenes y adultos mantiene un promedio de 35 alumnos que asisten para completar estudios básicos y recibir formación agropecuaria.
El docente y director de la escuela, Ramón Rodas, y el director del centro, René Dávalos, expresaron su preocupación por la falta de respuestas concretas, señalando que la infraestructura deficiente no solo compromete la seguridad, sino también el derecho a una educación digna para los niños y jóvenes indígenas que acuden desde comunidades aledañas.
