Indignante: escuela indígena sobrevive en la vieja casa de su directora por desidia del MEC

Alumnos de la escuela Juana Bautista Gómez, de Puerto Pinasco, dan clases en la antigua vivienda de la directora, por falta de aulas.
Apretados, alumnos de la Escuela Juana Bautista Gómez, de Puerto Pinasco, dan clases en la antigua vivienda de la directora, por falta de aulas.

Una grave situación denuncian en una comunidad indígena del distrito de Puerto Pinasco, en Presidente Hayes, Chaco, donde estudiantes de la Escuela Básica N° 7733 Juana Bautista Gómez, utilizan la antigua vivienda de la directora ante la falta de aulas.

Miembros de la comunidad indígena Paraiso - La Patria, del Pueblo Angaite, del distrito de Puerto Pinasco en el bajo Chaco, denuncian que ante la falta de aulas en la Escuela Básica N° 7733 Juana Bautista Gómez, los niños deben utilizar una especie de galpón en la vieja casa de la directora. Denuncian un abandono total del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC).

La institución alberga a 145 estudiantes, desde el nivel inicial hasta el octavo grado, en los turnos mañana y tarde. Sin embargo, solo cuenta con dos aulas disponibles y tres docentes para cubrir todos los grados.

Ante la carencia de infraestructura, la antigua vivienda de la directora de esta institución educativa, la licenciada Haydeé Ruíz, tuvo que ser utilizada como sala de clases. La estructura es de madera y techo de zinc. Los alumnos dan clases apretados en el sitio.

Niños dan clases bajo árboles, también por la falta de salas de clase en la escuela indígena de Puerto Pinasco.
Niños dan clases bajo árboles, también por la falta de salas de clase en la escuela indígena de Puerto Pinasco.

“Sin adecuaciones ni condiciones apropiadas, lo que evidencia el abandono y la falta de respuestas concretas por parte del Estado”, reclamaron las familias del lugar.

Afecta aprendizaje

La comunidad educativa expresa que esta realidad afecta directamente el aprendizaje de niñas y niños, que deben estudiar en “espacios reducidos y sin las condiciones necesarias”.

“La educación no puede seguir siendo una promesa incumplida para los pueblos indígenas. Garantizar condiciones dignas no es un favor, es una obligación del Estado. No se puede hablar de igualdad mientras nuestros niños indígenas estudian en el abandono y la indiferencia”, apuntaron las familias.

Mientras que un grupo de alumnos da clases en la vieja casa de la directora, otro grupo debe intentar aprender las lecciones al aire libre, pese al intenso calor o las tormentas severas, pues no hay lugar para todos en las habitaciones.

La directora reside actualmente en otro sitio, por lo que sede el espacio para los escolares, según indicaron.