Asunción: con Bello, la crisis vial es generalizada

Enormes y profundos baches tomaron varias calles de Asunción. Esquina de Azara y Brasil.
calles destruidas Azara y BrasilEnormes y profundos baches tomaron varias calles de Asunción. Esquina de Azara y Brasil.Luis López Nery Huerta

Bajo la administración del intendente, Luis Bello (ANR-cartista), la capital enfrenta una crisis vial generalizada, que se extiende más allá del Centro Histórico. En un recorrido por varios barrios, ABC constató la crítica condición en que se encuentra la infraestructura vial de Asunción.

Bajo la administración del intendente Luis Bello (ANR-cartista), Asunción enfrenta una crisis vial generalizada. La desidia se extiende hoy mucho más allá del Centro Histórico, afectando la calidad de vida de los ciudadanos.

En un reciente recorrido por varios barrios, ABC constató la crítica condición de la infraestructura. Las principales arterias presentan un deterioro alarmante, que parece no tener una solución.

calles destruidas Azara y Brasil
Esquina de Azara y Brasil. Cráteres a las puertas del Centro Histórico de Asunción.

La calle Azara, donde la Municipalidad anunció obras de recapado en una sola cuadra, está en ruinas en prácticamente toda su extensión, a través de varios barrios. Específicamente, el bache de la esquina con Brasil, en barrio San Roque, se volvió una “tradición”. La constante presencia de agua servida en la pista erosiona el asfalto de forma permanente. Los habituales recapados son apenas parches de mala calidad, que duran muy poco tiempo.

Otra vía de importante tránsito, Herminio Giménez, también presenta serios signos de abandono. La esquina con General Aquino está destruida, afectando a las líneas de transporte público que vienen de Eusebio Ayala. Enormes y profundos baches ocupan prácticamente media calzada, dificultando el paso de los buses. La falta de mantenimiento en este sector de Ciudad Nueva refleja la nula gestión de infraestructura.

Calles destruidas Herminio Giménez y General Aquino
Herminio Giménez y General Aquino. Zona de circulación de varias líneas de colectivo, en ruinas.

Los vehículos que circulan por allí se ven obligados a realizar maniobras bruscas para evitar pozos. Estas frenadas en pleno cruce aumentan peligrosamente el riesgo de accidentes viales en la zona.

Vecinos afirman que el problema es la descarga de agua de residencias y no reciben respuestas. Esperan que no ocurra una tragedia para que la Municipalidad de Asunción tome acciones reales.

También en barrios “top”

Otro barrio afectado notoriamente por el abandono de la comuna capitalina es el sector de Recoleta. La calle De las Palmeras, continuación de 25 de Mayo, está completamente en ruinas actualmente.

Calles destruidas Las Palmeras y Monseñor Bogarin
Las Palmeras y Monseñor Bogarin, en Recoleta. Ni siquiera los barrio "top" se salvan.

A la altura de Monseñor Bogarín, el pavimento ha desaparecido, dejando cráteres de gran tamaño. El sitio se ha vuelto intransitable para los miles de conductores que utilizan este acceso diario.

Ubicado en una zona de alta circulación, el cruce presenta además una pronunciada curva en “S”. Esta característica convierte al tramo en un peligro, pues los automovilistas se encuentran de forma imprevista con los pozos.

Calles destruidas Las Palmeras y Monseñor Bogarin
Las Palmeras y Monseñor Bogarin. Peligrosos baches en plena curva en "s".

Con la velocidad, estos obstáculos podrían ocasionar accidentes graves, según denuncian los pobladores.

Otras zonas críticas

La calle Oliva, entre Hernandarias y Colón, es hoy otro símbolo crítico del abandono bajo la gestión de Bello. El tramo se volvió prácticamente intransitable, mostrando una superficie asfáltica totalmente colapsada. Junto a Cerro Corá, calle que fue reparada recientemente, estas vías de salida del microcentro evidencian la falta de soluciones de fondo.

Oliva, entre Hernandarias y Cólón. Importante vía de salida del Centro de Asunción está completamente destruida.
Oliva, entre Hernandarias y Cólón. Importante vía de salida del Centro de Asunción está completamente destruida.

A esto se suman las zonas de obras inconclusas dejadas por el exintendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR-cartista) En Santo Domingo, el cruce de Augusto Roa Bastos y Nuestra Señora del Carmen es una área “de guerra”. La acumulación de agua destruyó el asfalto debido a obras pluviales que están paralizadas.

Lo mismo ocurre en las cuencas de Abasto y San Pablo, donde las calles son trampas mortales, donde ya cayeron varios vehículos debido a la nula señalización. El agravante aquí es que, habiendo fondos para realizar las obras, los bonos G8 (2022), estos fueron desviados para pagar salarios. Bello, quien avaló dicha gestión como concejal, mantiene los proyectos estancados por falta de liquidez.

Las avenidas Artigas, Rodríguez de Francia y Eusebio Ayala, presentan también un estado deplorable. En Artigas, los baches plagan el asfalto y ya han ocasionado graves accidentes de tránsito. Mientras tanto, la Dirección de Vialidad, a cargo de Nicolás Duarte, parece volcada al proselitismo político antes que a reparar calles, según denuncias de los propios funcionarios.