Tras la difusión de imágenes que muestran procedimientos quirúrgicos realizados sobre camillas precarias y butacas de madera en el Instituto de Medicina Tropical (IMT), el viceministro de Salud, Saúl Recalde, brindó explicaciones sobre la situación. Si bien asumió la responsabilidad administrativa por la falta de equipos, cuestionó que el personal médico no haya utilizado el sistema de redes dispuesto por el Ministerio de Salud Pública (MSPBS) para derivar a los pacientes a otros centros de salud, con mejores condiciones para realizar estas cirugías, que eran programadas.
Según explicó el viceministro, la crisis en el quirófano del IMT se desencadenó cuando la camilla quirúrgica sufrió averías y fue enviada al taller de Biomédica, ubicado en el mismo predio del hospital.
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“Desde Biomédica vino el informe de que tenían que reparar una pieza o hacer la elaboración de la pieza de manera artesanal para poder reparar al 100%”, explicó Recalde.
Ante la imposibilidad de una reparación inmediata, el viceministro indicó que se optó por la compra de un equipo nuevo. Confirmó que el pedido formal por parte del director del IMT, el doctor Oscar Merlo, se recibió el 23 de marzo, fecha en que se iniciaron las gestiones a través del mecanismo de Fondos de Equidad, un sistema que permite compras más rápidas que una licitación convencional, pero que aun así demora unos 21 días hábiles para la entrega.
“Sugerencia” de no usar la sala y el dilema de las derivaciones
Recalde cuestionó que los médicos hayan empleado bancos de madera para colocar los brazos de los pacientes en cirugía, cuando el material no es apto para entornos clínicos, por no estar esterilizados. Enfatizó que la carencia de recursos no justifica el riesgo sanitario y dijo que, ante la falta de infraestructura, se debió optar por la derivación de los pacientes a otros hospitales.

“Cuando tenemos una cirugía de gran envergadura, tenemos centro de referencia de traslado también y utilizamos el sistema de redes cuando tenemos inconvenientes. Diría que el médico no hizo la derivación que correspondía. Acepto la responsabilidad nuestra (del Ministerio de Salud) de la compra, pero también es responsabilidad médica la derivación a un centro más cercano hasta que el Ministerio de Salud resuelva el problema. Eso es una responsabilidad médica individual”, afirmó Recalde.
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El viceministro “sugirió” que no se efectúe ningún procedimiento en la sala del IMT hasta que se cuente con la logística adecuada, aunque evitó hablar de una orden de “cierre” de la sala, argumentando que depende de la envergadura de la cirugía. “Lo ideal es la derivación hasta que se tengan las condiciones”, afirmó.
Sin camillas de repuesto
El viceministro explicó que ante la falta o avería de algún elemento médico quirúrgico, el sistema funciona mediante la reparación o reemplazo directo, y que los recursos se van asignando por sectores debido a las limitaciones presupuestarias.
Recalde fue tajante al indicar que: “Salud Pública no tiene un depósito de camillas quirúrgicas. Me encantaría que sea así, cambiar todo de una vez, pero tenemos que sectorizar las situaciones”.

El viceministro resaltó que recientemente se priorizaron áreas como terapia intensiva y torres de endoscopía en el Instituto de Medicina Tropical. “El problema es que las necesidades son gigantes y eso tiene costo”, dijo.
¿Habrá sanciones para los médicos?
A pesar de la irregularidad de operar en camillas y butacas de madera, el viceministro de Salud descartó sanciones o medidas punitivas contra el personal de blanco.
“Bajo ninguna circunstancia voy a tirar el problema al esfuerzo que hace el médico para tratar de solucionar los problemas. No puedo sancionar a un equipo médico que hace el esfuerzo para solucionar el problema de la gente”, expresó.
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Recalde se comprometió a buscar un sistema de “contingencia” para rehabilitar el servicio adecuadamente, mientras se aguarda la llegada de la nueva camilla. “Haremos el esfuerzo de lograr en menos de 78 horas, alguna contingencia. La contingencia de compras ya está hecha, pero sugiero que no se efectúe ningún procedimiento hasta que se tenga la optimización de los recursos logísticos”, expresó.
Por el momento, la directiva para el IMT es derivar a los pacientes que requieran intervenciones mayores a otros hospitales de la red pública, donde, según Recalde, “siempre hay lugar”.
