Las intensas lluvias de los últimos días han vuelto a desnudar la precaria situación de los pobladores del Barrio Nova, en la zona de Villa Jardín, Limpio. Con calles de tierra convertidas en auténticos rios de barro y viviendas anegadas, la comunidad lanza un pedido desesperado de asistencia estructural.
Marcos Giménez, presidente de la comisión vecinal, fue tajante al señalar que la solución definitiva es una obra de ingeniería mayor. “Acá lo que necesitamos es una canalización abierta para que el agua vaya directo al arroyo San Francisco. Eso es lo que hace falta”, explicó.
Según el referente, la Municipalidad de Limpio se ha declarado incompetente por falta de maquinaria, por lo que solicitan la intervención urgente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).
Para las 96 familias del lugar, el pronóstico del tiempo es motivo de angustia constante. Aida González, vecina del barrio, relató que el drama no termina cuando para de llover: “Durante la lluvia todo se inunda y después las calles son impasables. Barro y charcos es lo que tenemos”.
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El agua, en muchos casos, ingresa a las viviendas, dañando muebles y afectando la salud de los residentes.
A la crisis de infraestructura se suma el reclamo del transporte público. Actualmente, los vecinos deben pagar un “interno” de 2.500 guaraníes para llegar al centro de Limpio y recién allí abordar un bus hacia Asunción.
Este trasbordo obligatorio implica un gasto de cuatro pasajes diarios por persona, un costo insostenible para la economía familiar.

La comunidad espera que este llamado de atención movilice a las autoridades nacionales, ante lo que consideran un olvido sistemático que afecta su calidad de vida básica.
