Lo que inició como una serie de circulares administrativas ha escalado a una crisis laboral y diplomática en el sistema sanitario paraguayo. Al menos diez médicos extranjeros, que ya se encontraban prestando servicios efectivos en hospitales públicos desde hace cuatro meses, han sido descontratados formalmente debido a la Ley N° 7445/2025 “De la Función Pública y del Servicio Civil”.
La situación salió a la luz cuando estos profesionales intentaron cobrar sus haberes, explicó a ABC la doctora Rossana González, presidenta del Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed). Indicó que el Ministerio de Salud Pública (MSPBS) otorgó los contratos tras concursos públicos, pero al momento de procesar los pagos en el sistema, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) bloqueó los desembolsos alegando que la nueva ley prohíbe el pago a quienes no posean nacionalidad paraguaya.

“¿Cómo puede ser que el Ministerio de Salud haya desconocido el inicio de cumplimiento de esta ley dándole el trabajo? Ellos nos admitieron que desconocian esto”, cuestionó González. Los diez médicos afectados hasta el momento, ingresaron al sistema después de junio del año pasado y, luego de trabajar durante meses sin percibir remuneración, fueron notificados de su desvinculación inmediata.
González resaltó que existen unos 300 médicos extranjeros en situación de vulnerabilidad laboral bajo este nuevo régimen legal, muchos de ellos cumpliendo funciones críticas en el interior del país, incluso desde hace 20 años.
El “filtro” legal y su impacto en residentes y pasantes
La nueva normativa establece en su Artículo 12, inciso a, que tener nacionalidad paraguaya es un requisito mínimo para acceder a cualquier cargo estatal. Esto ha generado un “efecto dominó” de circulares:
- CONAREM (Circular 006/2026): Exige a los nuevos residentes extranjeros presentar su Carta de Nacionalización original.
- INS (Circular 008/2026): Extiende la misma obligación a médicos pasantes que ya eligieron sus sedes rurales.
- Regiones Sanitarias: Notificación a las jefaturas que no se pueden concretar vínculos con extranjeros.

El plazo otorgado por las autoridades vence el próximo 30 de abril, una fecha que el gremio médico tilda de “imposible”, dado que los trámites de nacionalización pueden durar entre 13 meses y 5 años, con costos que pueden llegar hasta a US$ 10.000 en procesos burocráticos ante la Corte Suprema.
Sinamed denuncia falta de planificación y “mafias”
Desde el Sinamed, la doctora González aclaró que los médicos no se oponen al cumplimiento de la ley, sino a la forma improvisada y retroactiva en que se pretende aplicar.
“Metieron a todos en la misma bolsa; gente que tiene más de 20 años de antigüedad siendo contratados bajo normativas anteriores hoy se encuentra con que su contrato llegará solo hasta diciembre si no se nacionalizan”, lamentó.
La titular del sindicato afirmó además la existencia de presuntos esquemas de corrupción para agilizar estos trámites, lo que encarece de sobremanera el costo del proceso legal.
El riesgo de un conflicto diplomático
La falta de coordinación entre los ministerio de Salud y Economía ha provocado que, tras la presión gremial, la cartera sanitaria emitiera una circular interna indicando que se está “analizando” una prórroga, pero sin dar una solución definitiva.
ABC buscó la versión del Ministerio de Salud y designaron la responsabilidad al doctor Daniel Ramahlo, director de Residencias Médicas y Pasantías Rurales, quien prometió explicar la situación pero posteriormente ya no atendió las consultas.

Sinamed advierte que esta medida podría generar problemas con otros países. “Muchos de estos médicos están casados con paraguayos, tienen hijos paraguayos o estudiaron toda su vida aquí. No son extranjeros que quieren entrar recién, son profesionales que ya forman parte de nuestra estructura de salud, están radicados en el país”, concluyó González, quien instó a que el Instituto Nacional de Salud (INS) y a la Comisión Nacional de Residencias Médicas (Conarem) a que establezcan cupos claros y plazos razonables para evitar el colapso de servicios médicos por falta de personal.