28 de abril de 2026
La aplicación “arbitraria” de la nueva Ley del Servicio Civil ha dejado sin salario y sin empleo a los primeros profesionales extranjeros. El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) denuncia que existen más de 300 profesionales en riesgo y que el Ministerio de Salud admitió el desconocimiento de la normativa tras haberlos contratado por concurso.

El Sindicato Nacional de Médicos denuncia condiciones insalubres en los quirófanos del Hospital de Trauma, citando paredes con moho, mobiliario oxidado y falta de climatización. Aunque el Ministerio de Salud ejecuta una reforma de G. 30.000 millones en el centro médico, financiada por Itaipú, el deterioro edilicio y la falta de insumos castigan diariamente a profesionales y pacientes.

Profesionales de Anestesiología del Hospital de Trauma denunciaron el traslado “arbitrario” de su área de descanso para dar lugar a una oficina de limpieza tercerizada. Los médicos afirman que el desalojo ignora las mejoras pagadas de sus bolsillos para humanizar el espacio y vulnera el Código Laboral.

Médicos pasarán de salvar vidas a limpiar baños, por orden del Ministerio de Salud. Una circular del Hospital Regional de San Juan Bautista deja sin servicio de higiene las áreas médicas, confirmando el abandono estatal denunciado por el Sindicato Nacional de Médicos. La doctora Rossana González expuso que, entre el IPS y Salud Pública, el personal sobrevive en entornos insalubres.

Al igual que en el IPS, médicos del Ministerio de Salud descansan en condiciones infrahumanas. Desde el Sindicato Nacional de Médicos revelan que, tras guardias extenuantes, los profesionales incluso deben dormir en el suelo sobre colchones costeados por ellos mismos. Esta desidia institucional y el hacinamiento extremo golpean directamente el bienestar de quienes sostienen el sistema sanitario paraguayo.

La doctora Rossana González, titular del Sinamed, denunció las condiciones “infrahumanas” del área de descanso médico en el Hospital Central del IPS. Mediante fotos, visibilizó habitaciones hacinadas con camas oxidadas, sanitarios precarios y mobiliario costeado por los propios profesionales. A esto se suma la crisis de infraestructura, con ascensores fuera de servicio y escaleras clausuradas en pleno hospital de referencia.