Los feriantes iniciaron esta actividad el 25 de abril de 1993, luego de que la dirección regional del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a cargo en ese entonces del Ing. Quirino Duarte Cabral, decidiera unir a varios comités de productores para que estos acudieran hasta Coronel Oviedo a instalarse una vez al mes al costado de la Plaza de los Héroes. La mayoría de los productores en ese entonces estaban asociados a la extinta Cooperativa Coronel Oviedo Ltda., cuya entidad también ayudó en la organización.
La presidenta de la Asociación de Feriantes “Plaza de los Héroes”, Gloria Saucedo, relató que la iniciativa comenzó con a su madre, Adela Saucedo, quien actualmente tiene 96 años y sigue ayudando en la cría de animales de granja, aunque por su edad ya no acude a las ferias.
Contó que cuando iniciaron solo venían una vez al mes, pero con el paso del tiempo se hicieron más conocidas y las ventas mejoraron, por lo que aumentó la frecuencia y hoy acuden los días martes y sábados desde las 05:00 hasta pasado el mediodía.
Precios económicos y productos frescos
Indicó que en la feria se puede encontrar carne de cerdo fresca con precios que rondan entre G. 33.000 y G. 35.000 según el corte. La gallina casera tiene un precio de entre G. 60.000 y G. 70.000, el queso Paraguay cuesta G. 35.000 el kilo, el huevo casero G. 24.000, la harina de maíz G. 10.000 el kilo y el almidón G. 12.000 por kilo.

La comerciante resaltó que también en el lugar se pueden encontrar comidas caseras como pastel mandi’o, empanadas, milanesas y caldo de gallina. Agregó que los varones producen en las fincas y las mujeres venden en las ferias, y que gracias a este trabajo mancomunado todos los miembros logran ingresos para sus familias.
Más de tres décadas feriando
El Ing. Quirino Duarte Cabral, exfuncionario del MAG y actualmente jubilado, relató que la idea surgió durante una reunión de técnicos en el distrito de Nueva Londres, donde se planteó organizar a los productores para vender sus productos en ferias de esta ciudad. Comentó que la iniciativa fue un éxito y que, tras 33 años, sigue creciendo y mejorando la calidad de vida de muchas familias.
Reflexionó además que esto demuestra que, si los productores se organizan, pueden lograr importantes avances en sus fincas y fortalecer el arraigo en sus comunidades.
