Con el repique de campanas y una renovada mirada hacia la realidad social del país, el Santuario de María Auxiliadora de Asunción inició este 15 de mayo la tradicional novena en honor a la “Virgen de Don Bosco”.
Este 2026, la festividad cobra un matiz especial al coincidir el día central, el 24 de mayo, con la solemnidad de Pentecostés. La comunidad salesiana invita a los fieles a pedir por un “nuevo Pentecostés” que transforme los corazones y los vuelque al servicio del bien común.
Horarios de las celebraciones diarias
Para los fieles que deseen participar de las jornadas espirituales en el Santuario (Don Bosco y Humaitá), los horarios establecidos del 15 al 23 de mayo son:
- 18:00: Confesiones.
- 18:20: Rezo del Santo Rosario.
- 19:00: Santa Misa.
Como parte de la integración comunitaria, se llevará a cabo también una feria en la que se expondrán productos, carismas de los diversos movimientos y emprendimientos de la comunidad. La actividad será mañana en el Colegio Monseñor Lasagna a partir de las 18:00. Esa noche, también en la institución público a partir de las 20:00 se realizará una serenata en honor a María Auxiliadora.
Además de la novena diaria, se han programado eventos destacados para el 24 de mayo. Ese día se realizarán actividades para toda la familia como misa para niños, el tradicional “Karu Guasu” (Almuerzo comunitario) en el patio del Santuario, gran Serenata a la Virgen con la participación de artistas locales y coros parroquiales, así como procesiones y caravanas por las principales calles de Asunción.
Una fe que se traduce en compromiso social
Inspirados en el lema “Nos compromete al Bien Común”, el novenario propone que la devoción a María Auxiliadora debe traducirse en acciones concretas por la justicia, la educación integral y el cuidado del medio ambiente.
Se reflexionará sobre la necesidad de una educación que forme “buenos cristianos y honrados ciudadanos” y la urgencia de fortalecer las instituciones para garantizar la equidad. Siguiendo la carta de los obispos, se dedicará una jornada al cuidado de la “casa común”, vinculando la fe con la responsabilidad ambiental.
El llamado es a pasar de una devoción pasiva a una fe que sea “auxilio” para los jóvenes sin oportunidades y los sectores más vulnerables.
La Familia Salesiana invita a toda la ciudadanía a participar de estas jornadas para renovar la esperanza y el compromiso con un Paraguay más justo y solidario.