“Cuello Alto, Cuello Largo”: la obra que nació del encierro y se convirtió en símbolo de esperanza en Tobatí

Carolina Noguera es una reconocida Ceramista de la ciudad de Tobatí. Hija de la renombrada ceramista tobateña, doña Mercedes Noguera.
Carolina Noguera es una reconocida Ceramista de la ciudad de Tobatí. Hija de la renombrada ceramista tobateña, doña Mercedes Noguera.Faustina Agüero

La artesana Carolina Noguera, de la compañía 21 de Julio de Tobatí, compartió la historia detrás de una de sus creaciones más significativas: la escultura “Cuello Alto, Cuello Largo”, una pieza nacida en plena pandemia del COVID-19 y que hoy representa la resiliencia, la esperanza y la capacidad sanadora del arte.

Carolina Noguera explicó que el “cuello largo, cuello alto” es una artesanía de cerámica que recibe ese nombre por su característica forma estilizada y alargada. Estas piezas son utilizadas como floreros, recipientes para agua y elementos decorativos, además de formar parte de una variada producción de figuras que son elaboradas de manera artesanal.

Los precios oscilan entre G. 150.000 y G. 200.000, aunque pueden variar según el tamaño y los detalles requeridos por cada cliente.

Más allá de su valor artesanal y decorativo, esta figura adquirió un significado muy especial para la creadora. Según relató, la obra surgió en 2020, cuando el país atravesaba los momentos más difíciles del confinamiento.

“El COVID-19 cerró las puertas en Paraguay. No había trabajo, no había calles, no había certezas. Solo había miedo y una casa que se volvió refugio y encierro a la vez”, recordó.

En medio de la incertidumbre, Noguera encontró en la arcilla una forma de expresar sus emociones. Contó que pasaba largas horas observando por la ventana, preguntándose qué ocurriría con el futuro, mientras el barro se convertía en su principal compañía. Fue entonces cuando comenzó a moldear una figura femenina con un cuello cada vez más largo.

“Alargaba su cuello como quien alarga la esperanza. Cada centímetro de arcilla era un ruego, una pregunta lanzada al horizonte”, expresó la artesana, al explicar que la escultura fue creada con sus dudas, sus noches de insomnio y la convicción de que la crisis algún día terminaría.

Para Noguera, la figura no solo la representa a ella, sino también a todas las personas que atravesaron aquellos días de incertidumbre. “Es el cuello que se estira para ver más allá del dolor, para buscar una luz que todavía no llega, pero que juramos que existe”, señaló.

Carolina Noguera está acostumbrada al trabajo duro del barro: buscar y extraer el ñai'u (barro negro) y el caolín (barro blanco) de la cantera, traerlo hasta su casa, mezclarlo, elaborarlo, pulir el objeto elaborado, quemarlo y posteriormente venderlo.
Carolina Noguera está acostumbrada al trabajo duro del barro: buscar y extraer el ñai'u (barro negro) y el caolín (barro blanco) de la cantera, traerlo hasta su casa, mezclarlo, elaborarlo, pulir el objeto elaborado, quemarlo y posteriormente venderlo.

Historia de Resistencia

La artesana destacó que quienes adquieren la pieza no llevan únicamente una escultura llamativa a sus hogares, sino también una historia de resistencia.

“Ven belleza nacida del encierro. Ven un pedacito de mi alma que ahora vive en sus casas, recordándoles que sí pudimos, que salimos adelante”, afirmó.

Asimismo, Noguera resaltó que cada una de sus obras es confeccionada completamente a mano, preservando las técnicas tradicionales de la alfarería que han dado prestigio a Tobatí a nivel nacional e internacional.

Finalmente, sostuvo que saber que sus creaciones forman parte de distintos hogares constituye uno de sus mayores orgullos. “Esta es la prueba de que el arte sana, de que la arcilla guarda memoria y de que nunca estuvimos tan solos como creíamos”, concluyó.

Carolina y muchas artesanas esperan a los amantes de la cerámica en la compañía 21 de Julio, en Tobatí, uno de los sitios más representativos del arte cerámico en Cordillera.

El lugar reúne a creadoras que mantienen viva una tradición transmitida de generación en generación, con piezas utilitarias y decorativas elaboradas completamente a mano.

¿Cómo llegar a la compañía 21 de Julio?

Desde Asunción se llega por la ruta PY02 y, al llegar a Caacupé, se debe tomar el desvío que conduce a la ciudad de Tobatí. Desde el centro tobateño, la compañía 21 de Julio se encuentra a unos 15 a 20 minutos de viaje, cerca de la Gruta Mirador Divino Niño Jesús.

El trayecto en vehículo desde la capital dura aproximadamente una hora y quince minutos. Quienes viajen en transporte público pueden tomar un colectivo hasta Tobatí y luego continuar en taxi o mototaxi hasta la comunidad.

Además de conocer el proceso artesanal, los visitantes pueden recorrer talleres familiares, conversar con las artesanas y adquirir piezas únicas de cerámica que representan identidad, creatividad y resistencia cultural.