Más de 12.000 personas con discapacidad accedieron al mercado laboral mediante la Fundación Saraki

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A través del programa SUMMA de la Fundación Saraki, unas 50 empresas paraguayas e internacionales transformaron sus oficinas en espacios accesibles para generar empleo digno. Más de 12.000 personas con discapacidad ya fueron beneficiadas con esta iniciativa.

La Fundación Saraki, organización con más de 30 años de trayectoria en el país, confirmó que un total de 12.868 personas con discapacidad ya han sido beneficiadas de forma directa gracias al programa SUMMA, una red empresarial que derriba barreras para abrir puestos de trabajo dignos.

Actualmente, el programa suma a más de 50 empresas nacionales e internacionales de sectores clave como la banca, la industria, el consumo masivo, la tecnología, la salud y la logística. Estas corporaciones decidieron reestructurar sus políticas internas para incorporar la accesibilidad no solo como un acto solidario, sino como una estrategia para el crecimiento económico y el fortalecimiento de sus propios equipos.

El programa realiza un acompañamiento técnico para que cada corporación adapte sus instalaciones, sistemas informáticos y dinámicas de selección de personal según su rubro y necesidades reales.

SUMMA propone un proceso a medida y estratégico. Acompañamos a las empresas para que la inclusión forme parte de su gestión y no solo de su discurso”, explicó Luciano Gómez, gerente del programa SUMMA.

Las firmas que ingresan a la red acceden a un diagnóstico profesional, capacitaciones constantes para el personal y planes de mejora edilicia. Además, las organizaciones que demuestran un estándar sobresaliente reciben el Sello Empresa in, un reconocimiento con validez internacional que premia la accesibilidad física, digital y comunicacional en el ámbito empresarial paraguayo.

Economía con propósito

Además de SUMMA, Fundación Saraki impulsa otros programas de impacto, como Nuestras Manos. Esta iniciativa permite que productos artesanales elaborados por personas con discapacidad se comercialicen de manera directa en góndolas de grandes comercios y supermercados, impulsando el consumo consciente y asegurando ingresos económicos independientes.