Fiscalía y defensa discrepan sobre la validez de las conversaciones extraídas de celulares en el juicio por el crimen de María Fernanda

Cuatro peritos en mesa de reunión centrada en evidencias, con documentos y bandera paraguaya en fondo.
Uno de los peritos de la Fiscalía Forense mostrando las evidencias extraídas del teléfono móvil incautados de los involucrados.Victor Daniel Barrera Burgos

CORONEL OVIEDO. El juicio oral y público a los adultos involucrados en el asesinato de María Fernanda Benítez continuó este lunes con la declaración del perito informático Sergio Salinas, funcionario del Laboratorio Forense del Ministerio Público. Su testifical se extendió durante toda la mañana debido a la complejidad del trabajo realizado sobre los teléfonos incautados en la investigación.

El fiscal Fermín Segovia explicó que el perito efectuó la extracción de datos de cinco teléfonos celulares y que actualmente está siendo sometido a interrogatorios y contraexámenes por parte de las distintas defensas.

El representante del Ministerio Público sostuvo que las capturas de pantalla exhibidas como evidencias reúnen las características de una conversación de WhatsApp. Según el perito, sería extremadamente difícil crear o montar este tipo de intercambios de mensajes. Añadió que los documentos fueron obtenidos con autorización judicial, lo que fortalece la credibilidad de las pruebas.

Asimismo, Segovia afirmó que desde el inicio del proceso las defensas intentan desacreditar las evidencias y cuestionar el trabajo investigativo realizado de forma conjunta por la Fiscalía y la Policía Nacional.

Por su parte, las abogadas Lourdes Ralón y Laura Melgarejo, defensoras de Micaela Rolón Melgarejo, sostuvieron que el perito no pudo acceder a la información contenida en el teléfono del adolescente involucrado, ya que el aparato se encuentra descompuesto y solo vibra, sin permitir la visualización de su contenido.

Las profesionales afirmaron que no existe una pericia que confirme la autenticidad de los supuestos mensajes y audios atribuidos a su defendida, por lo que consideran que las capturas de pantalla no pueden ser contrastadas con un elemento original.

También cuestionaron la cadena de custodia de la evidencia y señalaron que las capturas fueron realizadas de manera unilateral. Asimismo, remarcaron que los supuestos audios nunca fueron difundidos ni sometidos a un análisis técnico que permita determinar su origen.

El fiscal Segovia indicó que la acusación cuenta con unos 45 testigos, aunque el total de personas convocadas al juicio supera el centenar debido a la duplicación de nombres en las resoluciones. Agregó que la extensa declaración del perito obligó a reprogramar parte de las testificales previstas para la jornada.