Vacaciones con sabor a aprendizaje: unos 30 niños participan de taller de cocina en el SNPP

Niños y un hombre con delantal amarillo en cocina, observando una preparación en mesa de acero con masa para chipitas.
Niños participan del taller de cocina de vacaciones organizado en el SNPP de San Juan Bautista, donde aprenden a elaborar chipitas y otras recetas en un espacio de recreación, aprendizaje y creatividad.Jesús Riveros

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. Unos 30 niños participan de un taller de cocina organizado en el local del Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP), una iniciativa impulsada por el maestro cocinero Luciano Ortiz para ofrecer a los pequeños una actividad recreativa y educativa durante las vacaciones de invierno.

El proyecto surgió mientras Ortiz desarrollaba un curso de auxiliar de cocina. “Pensé en los hijos de nuestros alumnos y quisimos brindarles un espacio diferente durante las vacaciones, donde puedan salir de la rutina, compartir con otros niños y aprender a cocinar de una manera divertida”, expresó.

La actividad se desarrolla con el apoyo del SNPP, que cedió sus instalaciones para las clases. El instructor explicó que su participación es voluntaria y que el único aporte solicitado a las familias fue de G. 10.000 por cada niño, monto destinado exclusivamente a la compra de insumos. “Aquí nadie obtiene un beneficio económico; ni el SNPP ni yo. Los únicos beneficiados son los chicos”, afirmó.

La convocatoria reunió a cerca de 30 participantes. En la primera jornada, los niños elaboraron la tradicional chipita y, en los próximos encuentros, prepararán distintas variedades de galletitas dulces, entre ellas de coco, chocolate y con dulce.

Instructor en delantal amarillo observa a niños con delantales variados amasando masa en mesas de cocina.
Taller de cocinas para niños.

Ortiz señaló que la intención es continuar con las actividades de lo que resta estas vacaciones.

“Queremos que este sea un espacio donde los chicos puedan aprender, desarrollar su creatividad y compartir con otros niños. Al finalizar cada jornada también compartimos lo que elaboramos y, si sobra producción, cada uno puede llevar una parte a su casa para disfrutarla en familia”, concluyó.