Las obras de Mangoré volvieron a resonar en la ciudad de San Juan Bautista, Misiones, la ciudad que vio nacer al insigne guitarrista, universalmente reconocido, Agustín Pío Barrios.
Con el Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios (FIGAB), durante dos jornadas llenas de historia, cultura, música y mucha emoción, artistas nacionales e internacionales interpretaron diversas obras de Mangoré, rindiendo homenaje a su invaluable legado.
En ese sentido, Oscar Bogado, uno de los organizadores del FIGAB, señaló que fue un éxito esta primera edición y que la intención fue reunir a grandes referentes de la guitarra, tanto nacionales como internacionales, y de esa manera rendir un homenaje a Mangoré.
“La intención fue la de organizar un festival aquí, en San Juan Bautista, para que se congreguen en esta ciudad los más renombrados, la élite de los guitarristas a nivel mundial. También buscamos que ellos conozcan nuestra cultura, nuestras tradiciones y la ciudad en sí. O sea, no es solamente un festival de guitarra, sino una actividad comunitaria que busca dar a conocer también nuestro país en sus distintas facetas”, indicó.
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Festival Internacional de la Guitarra
“Estamos muy satisfechos con el resultado, por la calidad de los conciertos, la respuesta del público e, inclusive, por las otras actividades paralelas, que salieron bastante bien. Recorrimos el departamento, visitamos museos y degustamos la gastronomía regional. Siempre una primera edición tiene sus dificultades y uno va ajustando detalles”, agregó.
Bogado explicó que el FIGAB no termina con esta edición, sino que la intención es que el festival se realice de manera anual.
Destacó que es importante contar con una fecha fija, por lo que se prevé que se desarrolle durante la última semana de las vacaciones de invierno.
De esta manera, el público podrá identificar fácilmente la época en la que se lleva a cabo, al igual que ocurre con el Festival del Batiburrillo, que ya cuenta con una tradición consolidada en esa fecha.

Mangoré volvió al escenario
Entre los artistas paraguayos que participaron estuvo el guitarrista Javier Acosta Giangreco, quien interpretó obras de Mangoré como “Danza Paraguaya” y “Ha Che Valle”, además de composiciones de José Asunción Flores.
Durante su presentación se vivió uno de los momentos más emotivos del festival con la aparición de una caracterización de Mangoré de gala, tal como se presentaba en sus actuaciones internacionales.
El personaje ofreció un monólogo de agradecimiento por mantener viva su música y continuar difundiendo sus obras en distintos espacios culturales, generando un profundo momento de emoción entre los presentes.
La representación estuvo a cargo del guitarrista sanjuanino Willian Pérez, quien desde hace años interpreta al maestro paraguayo en diferentes escenarios y dedica parte de su trayectoria al estudio y difusión de sus composiciones.

También subió al escenario Mbaraka Trío, integrado por Rodrigo Benítez, José Carlos Cabrera y Favio Rodríguez, jóvenes artistas comprometidos con la obra de Mangoré y con una destacada trayectoria nacional e internacional.
El grupo interpretó piezas del maestro paraguayo como “Caazapá”, “Ha Che Valle”, “Danza Paraguaya” y “Allegro Solemne” (La Catedral), además de “Renacer”, de Óscar Cardozo Ocampo, y obras de otros compositores.
La emoción de los grandes maestros
Entre los invitados internacionales estuvo el guitarrista chileno José Antonio Escobar, quien cautivó al público con interpretaciones de distintos compositores y piezas de Mangoré como “Mazurka Appassionata” y “Cueca”, esta última inspirada en la danza tradicional chilena.
Asimismo, ofreció obras de Johann Sebastian Bach, entre ellas “Preludio” y “Chacona”, demostrando su calidad interpretativa ante el público sanjuanino.

El cierre del festival estuvo a cargo del guitarrista cubano radicado en España Alí Arango, quien emocionó con obras de Agustín Barrios como “Vals N.º 3”, “Op. 8”, “Vals N.º 4”, “Op. 8” y “El Último Trémolo”, además de una composición propia denominada “Opfergabe”.
“Ha sido un gran placer tocar en esta ciudad y la relación con el público ha sido increíble. Lo he disfrutado mucho y es un gran honor haber estado y haber clausurado este festival en homenaje al gran Agustín Barrios Mangoré”, expresó.
Arango destacó además la experiencia de conocer la tierra del maestro paraguayo.
“He disfrutado cada instante y he aprovechado para hacer videos que luego saldrán publicados, y para conocer su tierra y su gente. He entendido ahora de dónde viene esa generosidad, esa verdad y esa sinceridad que hay en la música de Barrios: de Paraguay, pero en concreto de la gente cercana de San Juan”, señaló.
El artista recordó que la música de Mangoré está presente en distintos escenarios del mundo y afirmó que, aunque sus obras no son sencillas de interpretar, terminó cautivado por su profundidad artística.

San Juan Bautista, destino cultural
Las presentaciones se realizaron en el Auditorio Agustín Pío Barrios, un espacio creado como homenaje al inmortal guitarrista y destinado a albergar actividades culturales de esta magnitud.
Durante las dos noches de conciertos, el público acompañó con entusiasmo cada interpretación y ovacionó de pie a los artistas, celebrando un acontecimiento histórico para la ciudad.
Además de la música, el FIGAB incluyó actividades culturales y turísticas, como un recorrido por el casco histórico de San Juan Bautista guiado por alumnos del Conservatorio de Música Ha Che Valle.
Los visitantes conocieron espacios emblemáticos como el auditorio, la catedral, casonas históricas y el propio conservatorio, donde se desarrollaron actividades artísticas y una muestra gastronómica.
El recorrido concluyó en la Casona Museo Mangoré, lugar donde Agustín Barrios vivió sus primeros años junto a sus padres, Doroteo Barrios y Martina Ferreira, antes de iniciar el camino que lo llevaría a convertirse en una figura universal de la guitarra.
La primera edición del Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios no solo reunió a grandes exponentes del instrumento, sino que convirtió a San Juan Bautista en un punto de encuentro entre la música, la historia y la identidad paraguaya.
