A 50 años de su muerte, recuerdan el legado de monseñor Bogarín en Misiones

La tumba de monseñor Ramón Bogarín Argaña en la Catedral de San juan Bautista, Misiones, es visitada por los fieles.
La tumba de monseñor Ramón Bogarín Argaña en la Catedral de San juan Bautista, Misiones, es visitada por los fieles.Rafael Marcial Montiel

SAN JUAN BAUTISTA, Misiones. Al cumplirse hoy 50 años de la muerte de monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña, Misiones recuerda al primer obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones.

El monseñor, Ramón Pastor Bogarín Argaña, falleció el 3 de septiembre de 1976, en San Juan Bautista, a los 65 años. Había llegado a la capital misionera en 1957, con la misión de ponerse al frente de la recientemente creada Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones, que comprende los departamentos de Misiones y Ñeembucú.

Su llegada marcó el inicio de una etapa de profunda transformación para la Iglesia misionera. La nueva diócesis prácticamente carecía de infraestructura y organización.

El templo de San Juan Bautista se encontraba en malas condiciones y el obispo tuvo que comenzar su tarea con recursos limitados.

Sin embargo, durante los casi 19 años que permaneció al frente de la diócesis, Bogarín impulsó una serie de iniciativas que trascendieron el ámbito estrictamente religioso.

Una Iglesia vinculada con la comunidad

Uno de los principales objetivos de monseñor Bogarín fue acercar la Iglesia a las comunidades rurales. Para ello promovió la creación de capillas, organizaciones comunitarias y espacios de formación religiosa, con especial atención a las familias campesinas.

También impulsó las denominadas escuelas-capillas radiofónicas, mediante las cuales se buscaba llevar educación y formación a pobladores de zonas alejadas.

La iniciativa permitió que la tarea educativa y evangelizadora llegará a comunidades que tenían dificultades para acceder a los centros urbanos.

Mons. Ramón Bogarín Argaña bendice obras en el año 1964.
Mons. Ramón Bogarín Argaña bendice obras en el año 1964.

Su compromiso con el campesinado también quedó reflejado en su estrecho vínculo con las Ligas Agrarias Cristianas (LAC), movimiento que nació y se fortaleció en Misiones a comienzos de la década de 1960.

Inspiradas en los principios de solidaridad, cooperación y justicia social promovidos por la Iglesia, las Ligas organizaron a miles de familias rurales para mejorar sus condiciones de vida, la producción y el acceso a la educación.

Monseñor Bogarín acompañó y alentó este proceso de organización campesina, convirtiéndose en uno de los principales referentes eclesiales del movimiento.

Su respaldo pastoral permitió el crecimiento de las Ligas en distintas comunidades de Misiones y posteriormente en otros departamentos del país.

Con el paso de los años, las Ligas Agrarias Cristianas adquirieron mayor protagonismo social y fueron perseguidas por la dictadura de Alfredo Stroessner.

La represión alcanzó su momento más trágico en 1976, durante la denominada Pascua Dolorosa, cuando numerosos campesinos de Misiones fueron detenidos, torturados y encarcelados, marcando uno de los capítulos más dolorosos de la historia del departamento.

Una voz frente a la dictadura

La trayectoria de monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña también estuvo marcada por su firme posición frente a las situaciones de injusticia social y política que atravesaba el Paraguay durante la dictadura de Alfredo Stroessner 1954–1989.

El primer obispo de Misiones, monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña.
El primer obispo de Misiones, monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña.

El religioso acompañó a campesinos, albañiles, oleros, trabajadores, estudiantes y familias de presos políticos, convirtiéndose en una de las voces más firmes de la Iglesia Católica en defensa de los sectores más vulnerables y perseguidos por el régimen.

Recibía a madres y esposas de personas perseguidas, visitaba las cárceles y denunciaba casos de tortura, abusos y atropellos a los derechos humanos.

Su compromiso lo llevó a mantener una Iglesia cercana a los problemas y sufrimientos de la población.

Su postura le valió la vigilancia y el hostigamiento de los organismos de seguridad de la época. A pesar de ello, monseñor Bogarín mantuvo su compromiso con la defensa de la dignidad humana, la justicia social y los derechos humanos.

Su labor hizo que la Diócesis de Misiones y Ñeembucú fuera reconocida por su compromiso con las personas perseguidas y con la defensa de los derechos humanos durante la dictadura stronista.

Protagonista de la Iglesia paraguaya

La influencia de Bogarín no se limitó a Misiones. Participó en el Concilio Vaticano II, desarrollado entre 1962 y 1965, y posteriormente tuvo participación en la Conferencia General del Episcopado Latinoamericano realizada en Medellín, Colombia, en 1968.

Estos acontecimientos marcaron profundamente a la Iglesia latinoamericana y reforzaron una visión pastoral orientada hacia la promoción humana, la justicia social y el acompañamiento de los sectores más necesitados.

Medio siglo después

A cinco décadas de su fallecimiento, la figura de monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña continúa presente en la memoria de los misioneros, especialmente en San Juan Bautista, donde desarrolló la mayor parte de su ministerio episcopal.

Monseñor Ramón Bogarín Argaña, electo como presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya en 1969.
Monseñor Ramón Bogarín Argaña, electo como presidente de la Conferencia Episcopal Paraguaya en 1969.

Su legado permanece ligado a instituciones educativas, comunidades religiosas, iniciativas sociales y a una concepción de la Iglesia comprometida con la realidad de su pueblo.

Bogarín murió el 3 de septiembre de 1976, pero su obra trascendió su época. Para Misiones, su nombre quedó asociado a los primeros pasos de la diócesis y a un periodo en el que la Iglesia buscó convertirse también en promotora de educación, organización comunitaria, desarrollo y defensa de los más vulnerables.

En conmemoración de los 50 años del fallecimiento de monseñor Ramón Pastor Bogarín Argaña, esta tarde, a las 18:30, se celebrará una misa en la Catedral de San Juan Bautista, presidida por monseñor Osmar López. Mañana viernes habrá una conferencia sobre su figura y legado, a cargo de Luis Armando Galeano, en el Auditorio Agustín Barrios, a las 19:30hs.